Por segundo año consecutivo ingresó a la Legislatura un proyecto para que se declare sitio histórico a la plaza Belgrano y sus alrededores, con lo que se aspira a proteger el patrimonio de la ciudad y evitar la toma las tomas y acampes en el lugar.
Entonces puso de relieve que era hora de renovar el "compromiso ciudadano para vivir bien, darle sentido a la vida comunitaria y cuidarnos como hermanos".
Calsina expresó entre los fundamentos del proyecto que la plaza Belgrano es un símbolo la convivencia pacífica de los jujeños, lograda como consecuencia de mucho sacrificio y peleas con enemigos externos. "Con hitos como la fundación de la ciudad y la jura de la Bandera Nacional de la Libertad Civil emprendida por el general Belgrano, podemos renovar en ella nuestra hermandad comprovinciana", afirmó.
Por esta razón, promovió la protección y puesta en valor del espacio público, declarándolo sitio histórico a fin de resaltar "su valía cultural y simbólica, para que nuestra plaza y sus zonas aledañas, se mantengan como espacios de encuentro, de paseo, de tiempo libre para todos, como lugares cotidianos de nuestra forma de vida, siguiendo el deseo de la mayoría de los jujeños que queremos convivir en paz y tranquilidad".
Asimismo, Calsina se solidarizó con los ciudadanos que, durante las protestas de organizaciones sociales, se han convertido en rehenes sin poder circular, llegar a tiempo a sus trabajos y llevar a sus hijos a la escuela por los cortes.
"Hay cansancio, son muchos años con lo mismo, sin respeto a las libertades de cada uno ni al derecho de los demás", refirió.
Al concluir sostuvo que "la comunidad está diciendo basta a un gobierno que no pone límites a los actos violentos e intimidatorios que atropellan los derechos de las personas, los que todos sabemos que son astillas del propio palo".

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