La Peatonal San Martín llena de carteles, en las vidrieras, que alertan sobre ola de robos ¿Aplicará Pulti el Código de Publicidad?

La Peatonal San Martín llena de carteles, en las vidrieras, que alertan sobre ola de robos ¿Aplicará Pulti el Código de Publicidad?
Hartos de la inseguridad en la Peatonal San Martín, en carne propia o no, algunos comerciantes pegaron en sus vidrieras carteles que alertan sobre la ola de robos en el sector. Como en los casos de Positivo y Genoa, donde sus encargadas dialogaron con “el Retrato…” y explicaron la situación que padece el reconocido paseo turístico.
La inseguridad golpea en todos los sectores de la ciudad. Y a todas las edades. No discrimina. En este caso, la Peatonal San Martín no es la excepción. Al contrario, en el último tiempo se convirtió en un lugar habitual para los delincuentes, menores o mayores, que tienen en jaque a los comerciantes de la zona.

Como los casos de dos locales, uno enfrente del otro, ubicados entre Santa Fe y Santiago del Estero: Positivo y Genoa. Con una particularidad. Cansados de la inseguridad reinante, en el primer comercio destacado sufrida en carne propia, los trabajadores decidieron pegar en sus vidrieras dos carteles con un mensaje bien claro.

“Atención: puestos laborales en peligro. Este local sufrió robos reiterados. Apoyamos a las autoridades. Exigimos resultados”, ilustra el cartel pegado en plena vidriera del local Positivo, graficado con una pistola. Mientras que Genoa se suma con: “Inseguridad. Apoyamos a las autoridades y fuerza pública. Pedimos resultados”.

“Al cartel lo pusimos hace unas dos semanas, como en el resto de los locales Positivo”, recordó Florencia Bairó, encargada del local Positivo, antes de recordar, junto a Antonela Palmieri, compañera de trabajo, que “al local de la esquina le roban más seguido” y que “a la sucursal que está en Catamarca una vez, al momento de abrir, los delincuentes salieron corriendo”.

Normalmente, según relataron, “nos roban el efectivo que siempre dejamos en la caja y algo de ropa”. Delincuentes que “normalmente son menores. En nuestro caso, eran dos chicos de 16 años y otro de 13. Entraron a las 21 y, ante el miedo que nos quedó, comenzamos a cerramos más temprano”.

Justamente, sobre los malhechores mencionados, apuntó que “uno de ellos tenía una causa por una muerte. Sabemos porque la policía los agarró y luego fueron liberadores. Aparentemente, integran una banda que se llama “Los Chuky”, donde actúan todos menores”. Dato no menor: “Esa vez, los chicos estaban agresivos. Sacados”.

Carteles que, en el ámbito policial, no cayeron muy bien: “Tuvimos algunos problemas porque quieren que lo saquemos, porque según dijeron son perjudicados, pero nosotros lo vamos a dejar como está”.

Lo mismo repercute en todos los locales Positivo de Mar del Plata. “El miedo que tenemos es que se quieran vengar y nos hagan algo”, acotó Antonela, antes de plantear el, por ahora, no acompañamiento del sindicato que las agrupa: Empleados de Comercio.

En la vereda de enfrente, el panorama no difiere. Virginia, encargada de Genoa, también le dijo a “el Retrato…” que “la inseguridad afecta mucho a nuestra clientela. Algunos tienen miedo de venir para la Peatonal. Es más, sé de buena fuente, porque me lo dicen ellos mismos, que los hoteleros le recomiendan a los turistas que no anden con muchas bolsas porque pueden ser víctimas de algún robo”.

No obstante, acortó que “por suerte, nosotros tenemos seguridad en la Galería Sao, pero lamentablemente tuvimos que cerrar un local en la calle Alem, porque ese comercio sufrió tres robos seguidos”. Justamente, sobre ese local en particular, manifestó que “los dueños le dieron vacaciones a los empleados y otros cubren vacantes en el resto de los comercios, para que nadie pierda su puesto laboral”.

Lamento mediante, Virginia reflexionó que “el nivel de la Peatonal decayó mucho con el tiempo. Muchos empresarios no se ocupan de que sus negocios estén más lindos, ya no hay tantas casas de marcas como en Güemes y otras prefieren irse a la zona del shopping Los Gallegos. Aparte, de noche, por acá no anda nadie. Es de terror”.

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