Peñarol, por la jerarquía y los pequeños detalles

Peñarol, por la jerarquía y los pequeños detalles
Con la excelente performance de Adrián Boccia, una gran cantidad de rebotes ofensivos y el aprovechamiento de cada error rival, el 'Milrayitas' se impuso ante Quilmes por 82-79. Ah, por si fuera poco, Facundo Campazzo sentenció el partido con un doble increíble a diez segundos del cierre. Fiesta completa
Peñarol se quedó con una nueva edición del clásico marplatense. Sin brillar, se sacó de encima a Quilmes por 82 a 79. Fue clave la actuación consagratoria de Adrián Boccia, la cantidad de rebotes ofensivos tomados por el “Milrayitas” y los pequeños detalles. El “Cervecero” estuvo cerca, hizo un buen partido, pero le faltó para dar el golpe. Y su rival, armado para ser campeón, no lo perdonó. El elenco de Fernando Rivero se alimentó de cada “bocado” y, además, tuvo la cuota necesaria de fortuna. Y cuando faltaban dos segundos, con su equipo arriba por 1, Facundo Campazzo se hizo cargo y metió un doble increíble. Cayéndose, con Diego Romero encima, embocó y sentenció la historia.

De movida, si bien Peñarol intentó sacar ventaja de la diferencia de talla de Martín Leiva con Mario Ghersetti en el poste bajo, fueron los triples los que lo mantuvieron adelante. Hubo dos de Facundo Campazzo y otro de Leonardo Gutiérrez, pero Quilmes contestó con uno de Fabián Sahdi y otro de Maximiliano Maciel.

Cuando Federico Marín metió 3 de 4 libres por una falta y un técnico, el local empardó en 14 llegando a la mitad del primer cuarto. Y con una bomba lejana de Walter Baxley, el elenco de Leandro Ramella tomó la delantera (17-15).

No la cedió hasta el cierre del primer segmento, en el que mostró una mejor cara. Defendiendo y pasando rápido al ataque, con Marín como bandera, pudo irse al descanso corto arriba 27 a 22.

Pero, rápidamente en el inicio del segundo, Peñarol salió dispuesto a cambiar el rumbo. Y lo hizo con un 9 a 0, con buena defensa, contragolpes y goleo repartido. El 31 a 27 obligó a Ramella a parar el partido cuando recién habían pasado 2 minutos.

Adrián Boccia, de buen primer cuarto, siguió encendido y dañando con sus penetraciones. El alero se erigió en el principal exponente del “Milrayitas” haciendo gala de su versatilidad. Porque además de convertir puntos, capturó varios rebotes ofensivos. Por él, Peñarol estuvo siempre al frente (43 a 38 a falta de 2').

Del otro lado, Baxley tomó la posta goleadora aunque lució apresurado y egoísta. Para colmo, cometió su tercera falta. Y Quilmes, que contó con un flojo ingreso de Lucas Ortiz ante el descanso de Sahdi (2 faltas), se quedó sin fluidez ofensiva ni improvisaciones individuales. Entonces Peñarol, con un Boccia incontenible, se fue arriba 46 a 41 gracias al doble de Leiva sobre la chicharra.

De la mano de Facundo Piñero, Quilmes se mantuvo cerca durante todo el tercer cuarto. El marplatense metió dos triples por el eje y también buscó corto para que su equipo levantara. Y con dos libres de Baxley más la lucha de Ghersetti, igualó en 59 sobre el cierre del parcial. Pero Peñarol no resignó la delantera porque siguió cargando y ganando el rebote ofensivo y Boccia se mantuvo encendido. De todas maneras, un doble de “Faca”, contra la línea de fondo y el reloj, empardó el marcador en 51. El elenco de Ramella ganó esos 10 minutos por 19 a 15.

De arranque en el último cuarto, hubo un parcial de 10 a 2 de Peñarol coronado con un triple de Axel Weigand. El “Milrayitas” se fue arriba 71 a 63 cuando habían pasado 3 minutos. Ramella pidió “minuto”. Su equipo mejoró. Volvió a defender bien y se puso en partido, lentamente con un parcial de 10 a 2 (73 a 71 a falta de 5 minutos).

Un triple de Campazzo, tras otra acción positiva de Boccia ganando una pelota en el fondo, le dio aire al elenco de Rivero.

La paridad volvió a hacerse presente en el desenlace. Y el base cordobés sentenció la historia con un doble sobre el final. A 10 segundos, encaró y tiró, cayéndose, sobre Diego Romero, para poner el 82 a 79. Antes y después de esa acción, Quilmes, como en varios pasajes del partido, equivocó los caminos y cedió un nuevo clásico.

SÍNTESIS

Quilmes (79): Fabián Sahdi 9, Walter Baxley 27, Federico Marín 13, Maximiliano Maciel 5 y Mario Ghersetti 8 (FI). Facundo Piñero 13, Diego Romero 4, Lucas Ortiz 0 y Thiago Moledous 0. DT: Leandro Ramella.

Peñarol (82): Facundo Campazzo 14, Kejuan Johnson 4, Adrián Boccia 26, Leonardo Gutiérrez 14 y Martín Leiva 17 (FI). Matías Ibarra 0, Axel Weigand 7, Gabriel Fernández 0 e Isaac Sosa 0. DT: Fernando Rivero.

Parciales: 27-22, 41-46 y 61-61.

Árbitros: Alejandro Chiti y Alejandro Ramallo.

Cancha: Estadio Polideportivo Islas Malvinas.

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