Enterado por medios de prensa de la intención del Gobierno provincial de traspasar el Camino del Cuadrado a la órbita de la Red de Accesos a Córdoba -transformándola en una extensión de la Ruta E-53-, debo informar que el pliego de bases y condiciones describe a la RAC en el artículo 2.1. del Anexo 1 como una “unidad definida y delimitada”, que el Anexo A traza “desde el final del futuro distribuidor, en la RN A 019-Circunvalación, hasta el acceso a Río Ceballos, con una extensión aproximada de 23 km”.
Con este artilugio de “extender” la Ruta E-53 incorporándole la E-57 (Camino del Cuadrado) se intenta salvar este obstáculo, pero el mismo contrato en el Anexo Técnico Particular en su art. 1 expresa: “...Las modificaciones que pudieran producirse con la incorporación o eliminación de tramos, previa aprobación por parte de las jurisdicciones correspondientes (nacional, provincial o municipal), no deberá incidir en un mayor costo para el usuario”.
Está bien claro. Pero se intenta que una ruta de tan sólo 23 kilómetros, por la que hoy se paga de peaje $ 6, sume unos 37 kilómetros CON OTRO IMPORTE ADICIONAL DEL MISMO MONTO. Es decir, de concretarse esta intención recaudatoria, por tan sólo 60 kilómetros de ruta un usuario debería pagar $ 16 pesos. Como ejemplo de la desproporción, podemos citar que para ir (por autopista) a Rosario (exceptuando el saqueo de CASISA) se abona por todo concepto en peaje la suma de $ 14 en una extensión de 400 kilómetros.
Lo que pretende el Gobierno con el Camino del Cuadrado implica cambiar las condiciones del Contrato de Concesión, que tiene origen en una ley, por lo tanto debería tener el mismo tratamiento.
Pero más allá de las formas, es evidente que José Manuel de la Sota, que se muestra alarmado por el modelo inflacionario que “devora el salario de los trabajadores”, en Córdoba continúa con el ajuste a jubilados, el alevoso impuestazo inmobiliario, el escandaloso robo con la “tasa vial” o “peaje indirecto” (como gusta llamar esta estafa el gobernador) y el aumento incesante y arrollador de las tarifas de los servicios públicos.
El mandatario provincial recorre el país dando recetas sobre cómo solucionar la economía argentina, pero en Córdoba, convertido en un hábil punguista, no se cansa de meterle la mano en el bolsillo a los trabajadores.

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