Los vecinos de la Villa Obrera están más que enojados con el intendente Mario Tello. Y no es para menos: desde el mes de junio tienen una de las calles de la barriada a medio pavimentar y parecería que la cosa va a quedar así.
“Esto es insólito”, le dijo a DIARIO HUARPE una de las vecinas de la zona, Berta: “pavimentaron una mano y se fueron”.
Según las vecinas, fue a finales de mayo cuando llegaron las máquinas y comenzaron con la obra. “Se puede imaginar”, dijo una de ellas, “nosotros estábamos re contentos a pesar de que empezaron a romper todo y esto era un tierrerío total. Pero no importaba porque en unos días terminaban la obra”. Luego agregó: “Y miren como quedó”.
En el mes de junio las máquinas se trasladaron a otra zona y dejaron el trabajo a medio terminar.
La calle en cuestión, es la lateral de la plaza del barrio, que se llama Cosechero. En total es un kilómetro, desde la calle El Gringo hasta donde topa hacia el oeste.
“Fuimos al Municipio a decirles que el trabajo no estaba terminado y nos dijeron que ya lo iban a terminar”, contó Vanina. “Ya vamos para el segundo mes y esto sigue igual”, añadió.
Por otro lado, la vecinal se quejó sobre la poda que hizo el municipio en la plaza que se encuentra sobre Calívar y Cosechero.
“Le pedimos a los empleados municipales que vinieron que rebajaran los eucaliptos porque son un peligro”, expresó otra vecina “y miren lo que han hecho: han cortado algunas ramas de los costados y le han dejado toda la copa con tremendos ramones”.
Los vecinos piden por seguridad que los rebajen, ya que cuando corre viento las ramas altas se quiebran y la plaza, que a la vez está bastante descuidada, se transforma en un matadero.
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