El ex intendente de Escobar Luis Abelardo Patti recibió por estas horas la segunda mala noticia en poco más de un mes. Es que luego que el 14 de abril último fuera condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad durante la dictadura, el jueves pasado el tribunal que lo juzgó decidió su traslado a una cárcel común.
En su edición de ayer, el diario Página 12 dio a conocer parte del documento de poco más de una carilla, fechado en Olivos, mediante el cual el tribunal dispuso el “traslado, reingreso y alojamiento” de Patti en una cárcel del Servicio Penitenciario.
La medida se dictó en consonancia con un informe que firmó el médico Lisandro Olmos, para quien Patti “no requiere permanecer internado y se encuentra en condiciones de continuar con un programa de rehabilitación ambulatorio”.
Ya los últimos partes médicos de la clínica Fleni “daban cuenta de avances en la rehabilitación de Patti”, recordaron fuentes judiciales pese a que el represor siempre concurrió al juicio en camilla o silla de ruedas, se negó a declarar y permaneció en una ambulancia estacionada junto a la sala de audiencias en la localidad bonaerense de José León Suárez.
Tratamiento
Patti estuvo internado desde el 2010, a pedido de sus defensores Alfredo Bisordi y Silvio Duarte. Fue luego que sufriera un ACV durante una operación para reparar una vieja lesión de ligamentos cervicales sufrida en 1997, mientras probaba como acompañante un auto de Turismo Carretera.
Esa operación se realizó en el Hospital Austral de Pilar y para practicarla fue también necesaria una autorización de la Justicia, ya que hasta ese momento Patti estaba alojado –desde el 2007- en el penal de Marcos Paz junto a otros represores como Miguel Etchecolatz y el cura Christian Von Wernich.
El 14 de abril, Patti fue condenado a perpetua por secuestros, torturas, desapariciones y el asesinato de un militante de la juventud peronista de Escobar, Gastón Goncalvez, en la última dictadura militar cuando era oficial en la comisaría de ese Partido.
Entre los casos que se juzgaron estuvo el de la detención ilegal del ex diputado nacional Diego Muñiz Barreto, perpetrado por Patti en Escobar y su posterior secuestro en un centro clandestino de detención y asesinato en un simulacro de accidente en Entre Ríos.
“Está acreditado que desde antes del golpe de estado (Patti) conformó grupos operativos dependientes de la Unidad Regional de Tigre, que además desempeñó las tareas de inteligencia en el área de la comisaría de Escobar y que antes del golpe conocía y vigilaba a quienes militaban en la zona”, sostuvo el tribunal entre los fundamentos del fallo.
Conocimiento
En el caso de Gastón Gonçalvez, cuyo cadáver fue encontrado calcinado con otros tres cuerpos en un paraje de la zona, el tribunal en el voto escrito por la jueza Lucila Larrandart y al que adhirieron sus colegas Lucia Cassain y Horacio Sagretti entendió que el secuestro ocurrió el mismo día del golpe militar del 24 de marzo de 1976 y que “Patti no sólo conocía el lugar sino a quienes militaban en la zona”.
“Teniendo en cuenta que ya colaboraba en grupos operativos y además hacía inteligencia antes del golpe de estado” y el lugar donde se encontró el cuerpo “un descampado total, con inmensas arboledas y cañadas con pastizales impenetrables”, en un “camino isleño no muy transitado, un lugar que por ende sólo podía ser conocido por quienes se desempeñaban en Escobar. Es decir que la víctima y el lugar a esa fecha no podía ser conocido por quienes venían recién a Escobar, por lo que fue Patti quien lo señaló”, concluyó el fallo.
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