Las últimas lluvias permitieron elevar la cota del embalse que abastece de agua potable a Bahía Blanca y Punta Alta. De todas maneras, se recomendó mantener un uso racional del recurso en hogares y comercios, ya que la situación de crisis sigue vigente.
Si bien esto no significa en modo alguno que el embalse deje atrás la emergencia hídrica establecida por decreto del gobernador Daniel Scioli, las precipitaciones de los últimos días permitieron que alcance el 41% de las reservas posibles, debiendo ser restablecido el régimen de erogaciones, así como la rutina de operación y el manejo de la represa.
Se estima que la Autoridad del Agua (ADA), organismo responsable del dique, permitirá ahora la afluencia de público al sector de la desembocadura del río Sauce Grande en el lago, aunque la realidad indica que la falta de personal impide la realización de controles en todo el perímetro del embalse.
Las autoridades del dique coinciden en pedir que se mantenga el uso racional del recurso en los hogares, ya que las reservas siguen siendo ajustadas y se está lejos de un panorama ideal.
La ADA recordó que Paso de las Piedras no es un lago natural, sino un embalse artificial destinado a la provisión de agua a las poblaciones de Bahía Blanca y Coronel Rosales, por lo que todo fin o uso secundario se subordina a la prioridad del consumo humano y protección de la calidad del recurso.
Pese a las aclaraciones de algunos funcionarios de la Autoridad del Agua sobre la relativa incidencia de la cota 158 para decretar o no el fin de la emergencia hídrica, la realidad indica que Bahía Blanca ya superó esa idea en febrero de 2011, cuando lluvias importantes terminaron con el temor de un abrupto quiebre en el abastecimiento.
Seguramente nunca será reconocido, pero fue ese "el momento" en que la población y las autoridades pudieron respirar aliviadas y dejar atrás meses cargados de dramatismo.
El plan. A fines de octubre de 2009 la Autoridad del Agua resolvió instrumentar un Plan de Alerta en Estiaje, conformado por tres niveles de alerta y una salida del mismo.
Alerta 1: Se implementará cuando el porcentaje de reservas útiles alcance el 25%, con una reserva de 81 hm3 y cota nivel embalse de 155 metros.
Se limpiará la superficie desembalsada y habrá un aumento de las restricciones de acceso al embalse con la suspensión temporaria de las actividades recreativas y área protegida.
También se realizarán controles semanales en el embalse a distintas profundidades de análisis físico-químico, bacteriológico y de fitoplancton (cianobacterias, dinoflagelados, diatomeas) y clorofila A.
Alerta 2: Se implementará cuando el porcentaje de reservas útiles alcance el 15%, con una reserva de 49 hm3 y cota de 152 metros.
Este nivel exige solicitar al Ejecutivo provincial promulgar una ley de emergencia hídrica (tal como se realizó en 2009), sugerir la puesta en funcionamiento de fuentes alternativas (también concretado), racionamiento de las erogaciones, limpieza de la superficie desembalsada y prohibición absoluta de las actividades recreativas en el embalse y área protegida, junto con controles diarios en el embalse con análisis físico-químico, bacteriológico y de fitoplancton (cianobacterias, dinoflagelados, diatomeas) y clorofila A.
Alerta 3: Se implementará cuando el porcentaje de reservas útiles alcance el 10%, con 31 hm3 y cota de 150 metros sobre el nivel del mar, obligando a la emisión de comunicados de prensa en forma diaria, solicitud de asistencia logística a Defensa Civil para el abastecimiento de emergencia y suspensiones temporarias de las erogaciones según disponibilidad.
También se deberá realizar la limpieza de la superficie desembalsada e instrumentar la prohibición absoluta de actividades recreativas en el embalse, junto con controles diarios en el lago mediante análisis físico-químico, bacteriológico y de fitoplancton (cianobacterias, dinoflagelados, diatomeas) y clorofila A.
¿Buena noticia?
La salida del nivel de Alerta 1 y el cada vez más cercano final de la emergencia hídrica no necesariamente debe suponer una buena noticia para Bahía Blanca.
Si bien no deja de resultar un bálsamo reparador que el dique tenga reservas suficientes, el abandono o no de la emergencia hídrica tiene vital importancia para la empresa Aguas Bonaerenses SA y el resto de los organismos provinciales vinculados con el tema, por cuanto esa denominación para la crisis los coloca en una ventajosa situación a la hora de recibir una parte de los muy escasos recursos del Tesoro bonaerense.
Sin emergencia, seguramente será más engorroso para conseguir fondos y realizar nuevas obras de agua para la ciudad.

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