Las responsabilidades de esta situación hay que buscarlas tanto en el gobierno nacional como en los gobiernos provinciales.
Como punto de partida señalamos nuestra total adhesión al paro general de este seis de abril. Las razones sobran en un escenario caracterizado por un ajuste generalizado, cuyos costos recaen sobre los inmensos esfuerzos del pueblo laborioso. Paritarias intervenidas, tarifazos, ya se anuncia un nuevo aumento del gas en garrafas, mayor flexibilidad laboral y despidos, hacen un escenario totalmente adverso para los que vivimos de nuestro trabajo.
Las responsabilidades de esta situación hay que buscarlas tanto en el gobierno nacional como en los gobiernos provinciales. Bajo el mandato de Macri tenemos cerca de doscientos mil nuevos desocupados y un 33% de pobreza, ha intervenido en las paritarias fijando techos o eliminándola, como en el caso docente que ha desatado una lucha feroz en todo el país.
En la ejecución de estas políticas el gobierno de Cambiemos cuenta con la colaboración absoluta de los partidos de la oposición y de todos los gobernadores. Es lo que esta haciendo Alicia Kirchner en la provincia de Santa Cruz, quién ofreció un miserable 3% de aumento salarial a los estatales, o Gildo Insfrán en nuestro pago, quién al día de hoy no ha hecho público ningún anuncio sobre un aumento salarial y sigue en su posición de negar a los trabajadores el derecho a la paritaria, eso sí, no se sonroja para exigir las paritarias nacionales, como lo hacen sus ministros y los sindicalistas amigos.
Esta situación ha generado un malestar generalizado, ese disgusto se volcó en las calles que en distintas jornadas, durante todo el mes de marzo, nos movilizamos cerca de un millón de trabajadores en todo el país. Esto ejerció sobre el gobierno de Macri cierta presión que lo llevó a lanzar ataques furiosos contra los que luchan y hasta a recurrir al relato del “golpe” como lo hiciera el Kirchnerismo en el pasado. Sin lugar a dudas, la irrupción de esta masa de trabajadores, en el escenario actual, modificaría la situación política. En ese sentido, nos parecia fundamental llevar adelante un paro activo, con actos y movilizaciones, así lo reclamamos a las centrales obreras. Entendíamos que de esa forma podríamos enfrentar con mayor fuerza a las políticas de ajustes de los gobiernos.
Esta claro que esta no son las expectativas de las conducciones sindicales, Acuña, miembro del triunvirato de la CGT nacional declaro “que el paro es para descomprimir el malestar y llama a los trabajadores a quedarse en las casa a tomar mate y reflexionar”, nada de luchar. Mientras que el delegado de la CGT local H. Martinez, junto al representante de UPCN I. Idoyaga, cortaron una conferencia de prensa cuando se les pregunto sobre los aumentos salariales en la provincia. Tampoco Branchi de ADF se hace eco de las preocupaciones y desconciertos de los trabajadores de la educación. El paro del seis, sin lugar a dudas será contundente, pero las pretensiones de las burocracias sindicales son totalmente distintas al de los trabajadores, quienes somos los que realmente sufrimos el ajuste.
Desde el Partido Obrero entendemos que la forma de superar los estrechos límites a los que nos llevan las conducciones sindicales, es a través de un congreso provincial de todos los trabajadores, impulsadas desde las bases, que discuta un plan de lucha en serio, para enfrentar al “pacto ajustador de Macri e Insfrán” que sostienen contra el pueblo formoseño.


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