Al vivirse la jornada de paro instaurada por gremios opositores al gobierno nacional, y en Pilar la adhesión se sintió, pero de ninguna manera fue total: fueron varios los comerciantes que eligieron abrir sus puertas durante un día que transcurrió sin incidentes.
Las que estuvieron cerradas durante todo el día fueron las estaciones de servicio. En cuanto al transporte, los trenes y colectivos no circularon, lo que aportó al panorama desolador que presentaron las calles durante todo el día, y una sensible disminución de la cantidad de gente que se movía por Pilar. No obstante, las remiserías permanecieron abiertas.
La asistencia a los colegios fue casi nula: inclusive, en varios de ellos no acudieron más de 10 alumnos. En otros, directamente ninguno.
En cuanto a los comercios, el paro estuvo lejos de ser total: fueron varios los que eligieron levantar sus persianas. Por ejemplo, la mayoría de los kioscos estuvieron abiertos, así como locales de diferentes rubros como negocios de venta de indumentaria, zapaterías, librerías, fruterías, carnicerías.
A su vez, sitios como las oficinas céntricas de la Sociedad de Comerciantes (SCIPA) estuvo abierta para aquellos que necesitaron pagar sus facturas.
Comentá la nota