El paro se hizo sentir en el Penna

Los profesionales aprovecharon la medida de fuerza, que era de alcance provincial, para recalcar las severas problemáticas locales de infraestructura, insumos y recursos. * Una de las religiosas asignadas al sanatorio confirmó que lleva ocho meses sin cobrar. El personal de limpieza también realiza una huelga parcial.
Una jornada con actividad restringida en la mayoría de sus dependencias, debido al paro realizado por los profesionales, vivió ayer el Hospital Interzonal Dr. José Penna, donde sólo se atendieron emergencias en el servicio de guardia y quirófanos.

Los trabajadores aprovecharon la medida de fuerza, que se extendió a todos los sanatorios públicos provinciales, para hacer un llamamiento a nivel local y señalar que, tal como está dada la situación de la Provincia, el hospital "es un enfermo grave".

Asimismo, debieron ser reprogramados los turnos en los consultorios, de manera que resultó escasa la afluencia de pacientes, a excepción de quienes permanecen en los sectores de internación.

"Habíamos anunciado este paro desde hacía varios días y la gente sabía que no tenía que acercarse, salvo por algún problema grave", dijo la doctora Cristina Espina, titular de la Asociación de Profesionales, en referencia a la gran cantidad de personas que asisten diariamente desde diversos puntos de la ciudad y la zona.

De todos modos, no faltaron quienes, sin conocer este alcance, igual acudieron. En algunos casos puntuales fueron atendidos, se informó.

El último paro se había desarrollado el pasado jueves 10 de enero en reclamo de un incremento salarial y por un compañero despedido en la localidad de Moreno.

También en esa oportunidad se hizo alusión a las muchas situaciones negativas que se viven en el edificio de Láinez y Necochea, producto del recorte del gobierno provincial.

"La necesidad de incrementar nuestros salarios es uno de los principales reclamos", indicó Espina, aunque enumeró otras problemáticas del principal sanatorio público de la región, todas basadas en la falta de presupuesto e inversión.

En ese sentido, reiteró los dichos del comunicado de prensa difundido en las últimas horas, que alude que son las autoridades gubernamentales quienes tienen la obligación de brindar una solución.

Insistió con que el progresivo deterioro de la estructura hospitalaria, producto de la falta de mantenimiento que se ha venido denunciando desde hace mucho tiempo, ha llegado a su punto más crítico. Y añadió que no avizora que las autoridades se ocupen de buscar que en breve se solucione el problema.

En noviembre las autoridades del Penna tomaron la medida extrema de suspender las cirugías programadas que no sean de urgencia, así como los tratamientos de fertilización asistida de complejidad.

En aquel momento se indicó que la medida comenzaría a quedar sin efecto con el inicio de este año, aunque por ahora la decisión se sostiene y no hay señales de que la situación se vaya a modificar.

A media mañana de ayer se hicieron presentes en el subsuelo del Penna, sector donde se encuentra el gremio de profesionales, dirigentes de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y otros trabajadores independientes para acompañar y apoyar a sus compañeros.

En otro orden, hasta la tarde de ayer la Provincia no había depositado los fondos al personal de la empresa Cruz del Mar SA, encargada de la limpieza, en medio de un paro parcial de actividades.

La vocera de los trabajadores de este ramo, Viviana Valdéz, recordó que los 74 empleados siguen prestando servicio en las denominadas áreas críticas, como Terapia Intensiva de adultos y niños, Terapia Cardiovascular, Quirófanos, Neonatología, Partos y Guardia de Emergencias.

"En internación estamos cumpliendo con lo básico. Es decir, las altas, lo que significa limpieza de habitaciones cuando se retira un paciente", definió.

Por otro lado, quedó confirmado el trascendido que indicaba que el recorte presupuestario afectaba también a las dos religiosas asignadas al centro médico.

"Desde junio estamos sin cobrar", expresó una de las hermanas, mientras trasladaba sábanas hacia una de las habitaciones.

¿Otro en marzo?

La doctora Espina reconoció que la Asociación de Profesionales no descarta la posibilidad de realizar nuevas medidas de fuerza, posiblemente en marzo, aunque aclaró que a partir de ahora se deben aguardar los resultados de las negociaciones paritarias.

Pese a todo,

se atendieron las urgencias

Brenda tiene 15 años, una panza enorme de 41 semanas y un miedo terrible al parto inminente.

Lloraba mientras abrazaba fuerte a su mamá. Llegaron temprano, en micro, desde Ingeniero White apenas la "nena" empezó con contracciones.

"No sabía nada del paro. Pero nos atendieron muy bien de todos modos. En dos horas, más o menos, llegará Mateo", relató la futura flamante abuela, Marisa Lezcano, sin soltar a su hija, que no dejaba de llorar.

A metros de allí, en la sala de espera del sector Partos, estaban Enrique y Aganetha, una pareja de menonitas que llegó desde Guatraché para aguardar la llegada del séptimo bebé de su hija.

"Será por cesárea. Por eso no pudo nacer en Darregueira", aclaró él, con una sonrisa ancha, mientras su esposa intentaba esconderse.

En el sector cercano a las habitaciones, Walter paseaba por los pasillos.

"Hace dos días que mi mujer está internada por un problema en los riñones ¿La atención? Normal", expresó.

A pesar de las reiteradas dificultades de infraestructura e insumos, en general las personas que se van a atender al Penna destacan el profesionalismo y buena predisposición de los trabajadores del hospital interzonal, el que más gente recibe en una extensa región que tiene como epicentro a nuestra ciudad.

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