Paro general y manifestación en Egipto contra los decretos del presidente Mursi

Paro general y manifestación en Egipto contra los decretos del presidente Mursi
Las medidas en menoscabo de la justicia que asumió el mandatario indignaron a la población. Los medios de comunicación se hicieron eco de las protestas y ya califican de dictadura al gobierno de los Hermanos Musulmanes.

Grupos opositores egipcios planean redoblar hoy su campaña contra el presidente Mohamed Mursi a través de un paro general y una manifestación hacia el palacio presidencial en El Cairo.

En coincidencia con la huelga de los jueces por el malestar que generaron las medidas tomadas por el mandatario egipcio en las últimas semanas que menoscaban a la justicia, los medios de comunicación, profesores universitarios y la industria del turismo también decidieron unirse a la protesta.

En el marco de la extensa desobediencia civil que se cierne sobre Mursi, las portadas de los diarios más importantes de Egipto titularon "No a la dictadura", sobre un fondo negro en el que aparecía la imagen de un hombre envuelto en papel de periódico y con los pies esposados. Estos matutinos, además, planearon para hoy suspender sus publicaciones. En tanto, las cadenas de televisión privada dejarán de transmitir durante todo el día.

Por su parte, distintos profesores de la Universidad de El Cairo solicitaron ayer a su decano que les permita acoplarse a la protesta. "Los profesores creen que no deben enseñar derecho bajo un régimen que no respeta el derecho", dijo a la cadena de noticias CNN uno de los académicos, Khaled Abu Bakr.

En la misma línea, la Coalición de Apoyo al Turismo, un cuerpo independiente que representa a los trabajadores de la industria, consideró la posibilidad de que hoteles y restaurantes apaguen sus luces hoy durante media hora.

Los jueces del país iniciaron una huelga cuando Mursi emitió, el 22 de noviembre pasado, una serie de decretos con los que logró posicionarse por encima de cualquier instancia o institución de supervisión, incluyendo el Poder Judicial.

Las resoluciones de Mursi provocaron una oleada de movilizaciones en su contra. Decenas de manifestantes resultaron heridos en enfrentamientos callejeros contra partidarios del mandatario egipcio. Además, uno de los cuatro asesores presidenciales, el copto Samir Morqos, presentó su dimisión "definitiva e irrevocable".

En ese contexto de convulsión social, una Asamblea Constituyente dominada por islamistas aprobó el viernes pasado una nueva Constitución, sin la participación de representantes laicos y cristianos, en una maratónica sesión nocturna.

Mursi convocó a un referendo el 15 de diciembre para aprobar la nueva Carta Magna, que según sus críticos tiene tal sesgo islamista que podría restringir los derechos de las mujeres, de las minorías y las libertades civiles en general. También permitiría que clérigos musulmanes tengan poder de supervisión de las leyes. En respuesta a esa nueva Carta Magna, diarios como Al Masry al Youm y Al Tahrir titularon: "No a una Constitución que retira derechos y encadena la libertad. No a la dictadura."

Así, Egipto se encuentra dividido en dos campos. Por un lado, Mursi y su movimiento islamista; por otro, grupos laicos y de izquierda. «

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