El Hospital Regional inició ayer su primera jornada sin dirección efectiva dada la entrada en vigencia de la renuncia de Carolina Hennin y se trató de un día surcado por un paro total de actividades con asistencia al lugar de trabajo, una medida de fuerza por tiempo indeterminado que podría paralizar la atención médica hasta que los trabajadores reciban respuesta a sus demandas.
Las medidas de fuerza en el Hospital Regional son impulsadas por el comité de crisis y forman parte de un plan de lucha vigente desde el 23 de setiembre pasado. Si bien en los días previos implicaba el cese de actividades solo durante tres horas diarias, los trabajadores decidieron intensificar las medidas durante la asamblea del lunes, plegándose así a la totalidad de las medidas sugeridas por una parte de la dirigencia provincial de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
Así lo explicó Marita Sanguinetti, vocera de la comisión de crisis, que señaló que la mayor adhesión al paro se registró en el sector externo del hospital. La medida impacta de lleno en los barrios comodorenses, dado que abarca a los centros periféricos de salud, donde el acatamiento al paro superó ayer el 80%, según los propios manifestantes.
En el hospital en sí, en tanto, se garantizaron las guardias mínimas, aunque las consecuencias tuvieron repercusión en los consultorios externos. Clínica médica funcionó solo con dos enfermeras, y en iguales condiciones atendió cirugía, mientras que debieron suspenderse las cirugías programadas por el paro de instrumentadores.
Como ya se indicó, el paro de actividades ha sido convocado por tiempo indeterminado y cada mediodía mientras la medida se extienda, los trabajadores concentrados en el hall hospitalario llevarán su reclamo a la calle durante media hora, aunque no habrá cortes de ruta. La interrupción será sobre media calzada, impidiendo el transito en su totalidad por breves lapsos, ya que el objetivo es visibilizar el reclamo y no entorpecer el tránsito, argumentaron.
Comentá la nota