La exigencia del gremio químico de un aumento en los salarios de hasta el 76% en las plantas de Bunge, Petrobras y Lanxess Argentina en Zárate y Campana, llevó a una virtual paralización de esas fabricas, según confirmaron fuentes del sector.
El sindicato del Personal de Empresas Químicas y Petroquímicas de Zárate y Campana marcó, en este sentido, un récord en las negociaciones paritarias, ya que exigió a las empresas un aumento promedio del 60% para este año, con picos de hasta el 76%.
El reclamo, sorprendente por su magnitud, fue oficializado en el Ministerio de Trabajo, cuando las partes tuvieron su primer encuentro para intentar cerrar las negociaciones salariales de este año, a comienzos de febrero. Pero hasta ahora, las partes están bastante lejos en llegar a un acuerdo.
Por eso, lo que siguió fue la realización de paros por turnos en las distintas plantas. La oferta de los empresarios fue estudiar el alza del 25% y eventualmente discutir una suma fija para liquidar en un plazo de 10 meses hasta fin de año, pero en un monto mucho menor que el que pide el gremio.
Según fuentes del sector, hoy un empleado promedio de las empresas químicas y petroquímicas de esa zona cobra un piso de $8.000, con un promedio de $15.000.
Si se aplicara el incremento pretendido por el sindicato que conduce el gremialista Nelson Palacios, los salarios ascenderían a los 24.000 pesos con categorías máximas en el orden de los $ 40.000.
En este contexto, además, el sector químico y petroquímico argumenta que s encuentra desde hace varios aptos con sus precios internos congelados a cambio de poder exportar. Por eso, según los empresarios, sería imposible atender un reclamo de ese tenor. Ayer, confirmaron en las empresas, había ya plantas paradas por el impacto de las protestas.
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