El ministro de Educación Francisco Romero destacó, durante la sesión extraordinaria para debatir la nueva Ley de Educación, el amplio consenso con que fue construida la normativa tratada. Y aseguró que con ella, “la generación del Bicentenario se distinguirá en la historia diciendo que la única salida en Chaco, Argentina y Latinoamérica, es la educación inclusiva, equitativa y de calidad”, afirmó.
Acompañado por las subsecretarias de Educación Norma Papinutti y de Plurilingüismo Elizabeth Mendoza, el jefe de la cartera educativa comenzó agradeciendo al gobernador Jorge Capitanich “porque a siete días de asumir le encomendó a la ministra de Educación María Inés Pilati Vergara y al Consejo de Educación que se debatiera una nueva ley”.
“Y muy especialmente a los delegados del Congreso de Educación, porque la mayor parte de la nueva ley es resultado del debate de dos años en 14 localidades del Chaco, que concluyó en diciembre del 2009 con 20 horas de debate”, agregó Romero, al tiempo que también destacó lo hecho por la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, que “trabajó sin distinción de bloques”.
Tras destacar la amplia participación social que tuvo la redacción de la nueva norma educativa, originalmente propuesta por el ejecutivo provincial, Romero marcó la necesidad de “ejercer la más estricta memoria para saber de dónde venimos y hacia donde vamos, por eso quiero recordar aquel graffiti de 2001 que decía que La única salida está en Ezeiza, porque hoy podemos decir que la única salida es la educación”.
Convencido de esto, el ministro recordó que desde 2003 en la Nación y desde diciembre de 2007 en el Chaco, aumentó significativamente la inversión en educación: de 3.2 del PBI en el 2003 se pasó al 6,47 por ciento en el 2010 y al 6.5 por ciento en el 2011, cumpliendo por primera vez en la historia argentina el mandato de la UNESCO sobre destinar a dicha cartera un 6 por ciento del PBI y ubicando al país entre las 10 naciones del mundo que más invierten en Educación.
CONCIENCIA ÉTICA Y PARTICIPACIÓN
“Con esta ley vamos hacia la reestructuración de un sistema educativo que vincule las ciencias sociales y naturales con la tecnología y la formación de una conciencia ética latinoamericana”, afirmó Romero al tiempo que recordó la oficialización de las lenguas moqoit, qom y wichí, que serán especialmente contempladas a partir de la implementación de la nueva regla.
Acompañado por María Inés Pilati Vergara, que lo antecedió al frente de la cartera educativa, Francisco Romero reivindicó especialmente el trabajo del Congreso Educativo Provincial “porque sus miembros son los grandes responsables de este proyecto que el ejecutivo tomó, aún con disidencias, y gracias al cual tendremos universalización del nivel inicial y obligatoriedad de la sala de 4 años, una primaria que alfabetice y una secundaria que recupere su identidad de formadora de ciudadanía”.
EDUCACIÓN INCLUSIVA, EQUITATIVA Y DE CALIDAD
Sobre el tramo final de sus palabras, el ministro expresó que “con la educación, una provincia define un modelo de crecimiento; siendo actualmente una sociedad en vías de desarrollo industrial, pasamos de la fragmentación del conocimiento a la formación humanística de alguien que sólo puede tener hambre y sed de conocimiento si reconoce de dónde viene”.
A continuación, entonces, ensayando una conclusión, Romero explicó una vez más de dónde viene la Nueva Ley de Educación del Chaco: “No es una ley de escritorio, hemos consensuado muy especialmente que en Chaco nunca más se incumplirá el artículo 83 de la Constitución Provincial, que establece la obligación de destinar un 23% del presupuesto a la Educación, llegando este año a un 39%”. Y completó la estampa de ese compromiso tomado por diversos actores sociales afirmando que “la generación del Bicentenario se distinguirá en la historia por esta ley que reescribe aquel graffiti que decía que la salida está en Ezeiza para decir que la única salida en Chaco, Argentina y Latinoamérica, es la educación inclusiva, equitativa y de calidad”.


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