Desde el Parlamento fueguino varias fueron las opiniones que generaron la decisión del Gobierno de impedir el ingreso al crucero que provenía de las Islas Malvinas. La legisladora Liliana Martínez Allende manifestó su preocupación por los sectores perjudicados, tras la no recalada del buque y pidió un poco más de análisis a los que intervienen en decisiones de relevancia para la Provincia.
Martínez Allende analizó la situación tras 30 años de reclamos de soberanía, “tenemos que seguir en la buena senda del diálogo, realmente no estoy de acuerdo con lo que sucedió el otro día y cuando escuché los dichos de la Presidenta, que le va a pedir, tanto a Aerolíneas Argentinas como al Canciller, que se envíen aviones a Malvinas y que hagan las gestiones para que esto ocurra, realmente pienso, ¿qué pasó con nosotros?. Yo comprendo lo que estamos viviendo, estamos muy sensibilizados, pero hay que analizar también lo que perjudicamos.
“El turismo, los compromisos asumidos con los barcos que llegan a la ciudad de Ushuaia, tenemos que ser serios, me parece que la decisión de la Gobernadora fue desacertada, los turistas que no tenían nada que ver, habían comprado su viaje para venir al fin del mundo y resulta que cuando iban entrando al estrecho les cambiaron los planes y se fueron a Punta Arenas. Me parece que tenemos que pensar que acá hay muchas familias que viven del turismo, no estamos defendiendo al empresario, lo hacemos hacia todos, al mozo que dejó de percibir su propina, aquella guía de turismo que se levantó a las seis de la mañana para esperar el barco, los colectivos, etc. Tenemos que ser serios con los compromisos asumidos, disparó la Legisladora.
La Parlamentaria radical aclaró que la intención no es generar discordias, ni que se malinterpreten sus opiniones, “no me quiero enfrentar ni a los ex combatientes ni a la Gobernadora ni a nadie, yo entiendo que cada uno toma decisiones, pero también tenemos que pensar a quien estamos perjudicando con estas acciones, fundamentalmente a los turistas que tomaron ese barco para poder llegar acá”, fustigó.
Para finalizar Martínez Allende aclaró, “el barco no tiene capitales ingleses, tenemos que pensar un poco qué vamos a hacer cuando se rompa la turbina que nos da la electricidad, la Roll Roys que es inglesa, no vamos a dejar entrar los técnicos”, y opinó: “Podría sugerirse a nuestra gente que no compre productos ingleses, pero otra cosa es hacer deliberadamente lo que hizo un solo sector o desde el Estado. Pide que le abramos las puertas a Malvinas enviando nuestros aviones de bandera. Acá dicen una cosa, en Nación dicen otra, antes del discurso pensamos de una forma, y después del discurso pensamos otra. Tenemos que ser serios y dar seguridad jurídica desde adentro y desde afuera, a los que invierten, a los que vienen a pasear y a nosotros mismos que la habitamos”, remató.
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