Para Martín Torres, "negarse a la provincialización, era una falacia"

El ex gobernador fueguino, habló sobre el proceso que en 1990 convirtió a Tierra del Fuego en provincia y comparó la realidad de aquellos años con la actual. Sobre ello, dijo que "en 1990 teníamos el ingreso de coparticipación equivalente a los 100 millones de pesos y hoy es casi de 3 mil millones de pesos el dinero que recibe Tierra del Fuego". Además, criticó que "no se han hecho las cosas bien porque no puede ser que sigamos viviendo el día a día".
Un 26 de abril pero de 1990, la Cámara de Diputados aprobó la modificación incorporada por el Senado Nacional quedando sancionada la Ley Nº 23.775 que convirtió a Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur en provincia.

En aquellla época, el gobernador era Martín Torres quien en declaraciones a FM Del Pueblo rememoró que "había sectores de la política fueguina que no querían que seamos provincia. Eso se superó y es positivo porque ninguno de los gobiernos posteriores dijo nada al respecto y por ello, la Provincia Grande se fue consolidando día a día".

"Veo que en los últimos años se ha despilfarrado dinero y sobre todo, una oportunidad. Tierra del Fuego tiene muchas carencias para el desarrollo de las futuras generaciones, porque esta provincia tiene un gran futuro poblacional", advirtió Torres.

Asimismo, dijo que "yo recuerdo la provincialización que se dio y eso fue solo un primer paso. Queda mucho por hacer, un reclamo más profundo sobre el federalismo y el rol de Tierra del Fuego que hoy está postergada".

Además, recordó que "en 1990 teníamos el ingreso de coparticipación equivalente a los 100 millones de pesos y hoy es casi de 3 mil millones de pesos el dinero que recibe Tierra del Fuego. Así, negarse a la provincialización fue una falacia".

A su vez, Martín Torres cerró diciendo que "ahora, que se ha hecho con esos recursos a lo largo del tiempo es tema de debate y de profundo análisis porque creo que en esa medida, Tierra del Fuego no ha hecho las cosas bien porque no puede ser que sigamos viviendo el día a día, sin proyección y mucho menos planificación a futuro".

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