El ministro de gobierno, Pablo Lavilla, brindó detalles de la investigación que se sigue tras el atentado contra el juez de instrucción en lo penal, Javier Arostegui, afirmando que la sospecha es que los delincuentes que amenazaron al juez siguen escondidos en la provincia.
Reiteró que no es un tema de inseguridad, “es el amedrentamiento a la institución de justicia”.
Desde el Gobierno Provincial a los diez minutos del hecho se dispuso un operativo cerrojo en toda la provincia a los fines de que no se escapen los delincuentes.
También se dio participación a Gendarmería Nacional e incluso hubo contactos con el gobierno de Salta que está en alerta teniendo en cuenta las características de los delincuentes que atacaron al magistrado jujeño.
El ministro Lavilla además de dar todas estas indicaciones y haber determinado estas medidas preventivas afirmó que la presunción es que los sospechosos del hecho siguen escondidos en la provincia de Jujuy.
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