El juez de instrucción del Juzgado provincial Nº 2, Javier Aróstegui, dialogó con la prensa desde la sede local de la Policía Federal, institución a la que pidió colaboración técnica para peritar elementos contundentes a fin de definir qué tipo de explosivos se utilizaron en el atentado perpetrado en el estudio jurídico del Dr. Carlos Meyer.
“El poder judicial está en el ojo de la tormenta”, aseveró, al referirse al episodio sufrido por el vocal de la Corte Jujeña, José Manuel Del Campo, agregando que sobre esta situación “hay muchas lecturas, pero por sobre todo a lo mejor se puede dar una lectura política. Es muy preocupante”.
Aróstegui mencionó la puja presupuestaria que lleva adelante el poder judicial desde hace un tiempo a la hora de reflexionar sobre los numerosos hechos violentos acaecidos. “Estamos hablando de un presupuesto, intentando crecer, hay un trabajo arduo del Superior Tribunal de Justicia en ese aspecto. No se si es una casualidad o que es lo que está sucediendo, pero todos los que integramos el poder judicial estamos muy preocupados”, sentenció el juez jujeño.
Por lo demás explicó el accionar en pos de esclarecer el atentado sufrido por el estudio Meyer. “El juzgado del que estoy a cargo pidió colaboración a la policía federal con el laboratorio del que disponen. Es una colaboración técnica especializada, y que en la provincia no tenemos. Es una joyita que tiene la federal”.
Se trata de elementos secuestrados a los fines de peritar y ver con precisión y definir que explosivos se utilizaron en el atentado contra el estudio Meyer. Por el momento la causa sigue en la orbita de la justicia provincial.
Además explicó que existe una presunción a cerca de dos tipos de explosivos, “eso queremos definir”.
La causa aún no cuenta con detenidos aunque existen cuatro líneas de investigación que se encuentran bajo secreto de sumario.
“Hay avances en la investigación. El día martes estuvimos hablando con el Dr. Meyer y hubo una ampliación de la denuncia”.
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