"Es una sentencia ejemplificadora y reparadora”, describió el gobernador Jorge Capitanich a la sentencia de la Justicia Federal que condenó a prisión perpetua a ocho militares hallados culpables del asesinato de presos políticos en la causa conocida como la Masacre de Margarita Belén. Aseguró que lo resuelto va en concordancia con las políticas de Derechos Humanos de la provincia y de la Nación.
El primer mandatario recordó que desde el primer día de su gestión, el Poder Ejecutivo se convirtió en querellante particular de la causa. Destacó que tanto la sentencia del Caso Caballero (pena máxima para todos los acusados) y la de la Masacre de Margarita Belén, constituyen, independientemente de las particulares del fallo, un avance extraordinario en el objetivo de que ningún crimen de lesa humanidad quede impune en la Argentina.
“Era una deuda pendiente”, señaló y remarcó como inconcebible que tengan que pasar tantos años para encontrar a los culpables.
Además subrayó la importancia de que el juicio se haya realizado en el marco del debido proceso, respetando las garantías constitucionales. “En un juicio justo se dio sentencia reparadora porque se condenó a quienes violaron los derechos humanos”, manifestó y aseguró que al aplicar los principios de verdad y memoria se destierra la impunidad.

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