Para el gobernador, el radicalismo privilegiaba las ciudades amigas y castigaba al resto

"No vamos a repetir las viejas historias. Todos los rionegrinos tienen los mismos derechos y tienen que tener el mismo acompañamiento", consideró.
En el acto en la plaza San Martín, el gobernador Alberto Weretilneck sostuvo que en lo personal Cipolletti le permitió “las grandes satisfacciones de la vida, como son la familia, los amigos y la política”.

Al analizar la situación de la ciudad en Río Negro, el mandatario manifestó: “Para nosotros todas las rionegrinas y rionegrinos tienen los mismos derechos y tienen que tener el mismo acompañamiento de parte de la Provincia”.

En este sentido, Weretilneck consideró que “esto significa también ser sinceros con nosotros mismos, pero no vamos a repetir las viejas historias a las que nos acostumbró el radicalismo de privilegiar las ciudades porque son amigas y castigar a otras porque son enemigas”.

Etapas de la ciudad

El gobernador dividió el desarrollo de la ciudad en etapas.

Indicó que “a partir de las fundaciones, Cipolletti se fue empezando a consolidar una idea, una mentalidad, un proyecto que tenía que ver con la agricultura y el uso de la tierra”.

Aseguró que luego vino lo que él considera “una década de oro, con una dirigencia política de oro y con un pueblo que interpretó a esa dirigencia, como fue la del 50, donde vimos la construcción por parte del pueblo del colegio Belgrano, la participación en lo que fue la primera obra grande de pavimento de todo el norte de la Patagonia. Esta generación fue la que consolidó el gran Cipolletti de hoy”.

"Esta ciudad me ha permitido las grandes satisfacciones de la vida, como son la familia, los amigos y la política”.

Destacó que “también hubo otra época de oro, que fue la que lideraba Julio Dante Salto, donde me parece fue un punto de encuentro entre el pueblo y el gobernante como no se había visto nunca en estas ciudades. Aquí después, producto de esos desencuentros y de las dictaduras militares, la ciudad entró en un aislamiento provincial”.

Crímenes y violencia

“Luego llegamos a un punto en el que creo vamos a coincidir todos que fue en los últimos años, que fue el gran momento donde nos pusimos a prueba como sociedad que fue la época de la violencia”, expresó.

Al respecto, Weretilneck manifestó que “tuvimos que soportar 7 ú 8 años de crímenes contra mujeres, en los cuales como sociedad tuvimos que reponernos y encontrar un punto de consenso, en un ámbito social totalmente dividido, donde no encontrábamos respuesta a las cosas que nos habían pasado”.

“Esto no quiere decir que hayamos superado esta situación, porque veo los carteles reclamando justicia. Una población nunca tiene que dejar de pedir justicia porque ninguna sociedad se construye en base a la impunidad. Las sociedad se construyen en base a la justicia y a la verdad”, argumentó.

Después, precisó que “vino otra etapa en la cual con la conformación de la metrópolis del norte de la Patagonia y nuestra cercanía con Neuquén, hizo que también nos ponga en duda hasta inclusive nuestra identidad”.

“Finalmente vino una etapa en la cual de la violencia y de los desencuentros encontramos el nuevo proyecto de Cipolletti, donde empezamos a trabajar en conjunto nuevamente el pueblo y el Gobierno”, concluyó.

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