Convocaon a diputados y concejales a una reunión para hablar sobre los cortes en Santa Rosa a partir de las roturas del Acueducto. Sugieren reducir las pérdidas de la red, ampliar perfonaciones y colocar medidores.
La Fundación Chadileuvú organizó una reunión con diputados y concejales de Santa Rosa, para debatir sobre la situación de la falta de agua en la ciudad durante las últimas semanas, a partir de las roturas del Acueducto del Río Colorado.
La idea, según contaron los organizadores, es comenzar a buscar una solución a una realidad que consideran como “catastrófica” a partir de lo vivido por los santarroseños durante los últimos días.
“Es un problema catastrofico y creemos que la población no ha tomado bien su magnitud. En algunos barrios fueron dos semanas sin aguas con temperaturas altísimas”, señaló Alberto Goldberg.
“Hay que ver qué se puede hacer, interiorizarse con concejales y diputados para trabajar con ese aspecto. Hay que empezar a tratarlo. Pensamos que con el Acueducto se terminaba el problema y no fue así, y si se concreta la ampliacion hacia General Pico va a ser más grave la situacion”, advirtió, y señaló que “la solución inmediata no está, se abandonó mucho tiempo la posibilidad de areglarlo y además en la ciudad hay perdidas enormes, el consumo es muy alto y es costoso”.
El ingeniero Jorge Tullio, que también integra la FuChad, resaltó que la otra fuente de agua de la ciudad, el Acueducto Santa Rosa-Anguil-Uriburu, tiene “abandonada su ampliación”.
“Santa Rosa siguió creciendo y no se siguió avanzando con el resguardo de las fuentes de agua. Esto lleva tiempo, hay que hacer un estudio para ampliar las perforaciones y el otro tema es tratar de morigerar las pérdidas o reducirlas al minimo”, señaló.
Tullio además dijo que hay informes que señalan que las pérdidas se llevan cerca del 24% del agua que llega a Santa Rosa, y eso “causa otro problema, que es el del ascenso de las aguas subterráneas”.
Goldberg, finalmente, indicó que también hay “un problema de educación de la gente, porque aparte de las pérdidas el consumo ciudadano es altísimo”.
“Hay malas costumbres, no hay mediciones, y hay una serie de problemas que hay que atacar. Nadie va a llenar una pileta si tiene un medidor, eso es algo que se puede hacer más rápido que otras soluciones”, remarcó.
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