Para Fabián Ríos, los Pruyas, los Perié, los Badaracco y los Barrionuevo son "nuevas figuras"

Con la ceguera propia del fanatismo hoy K -como lo fue en la era Menem y Duhalde- el ex senador nacional que perdió en las últimas elecciones, salió a defender lo insostenible. Apurado por el "nuevo papelón" hacia adentro y de frente a la sociedad, el becado con premio consuelo en el Nación "justificó la nueva vieja rosca" que hizo en el PJ. Karlem juega de "doble agente"?
Con los Perié, los Pruyas, los Badaracco, los Barrionuevo y los Mansutti entre tanto otros "ilustres" como puntas de lanza en su lista, el ex legislador K intentó "refrescar" su “nuevo enrosque” dentro del PJ.

Sin ponerse colorado, Fabián Ríos -actual líder de la cooperativa justicialista- sostuvo a modo de comparación que "el PJ puso más figuras nuevas que la UCR".

El fanatismo -que sin dudas produce ceguera y sordera cómo cuando defendían a Menem o al propio Duhalde- es una característica peligrosa de ciertos sectores embebidos en sus propios cócteles. La tendencia muchas veces -si no es controlada a tiempo- causa un daño irreparable que puede terminar de salpicar al resto del tejido social y político. El odio está probado que no conduce a buen puerto y peor aún si se utiliza el camino de la política para llevarlo. En los 90 ninguno tuvo empacho de "justificar a Menem, a Duhalde o al propio Tato" según las circunstancias. Fabián de eso sabe y todavía confía que le creen.

Para Fabián -que una vez más se animó a refrendar las viejas estructuras socavadas por el desgaste propio de los fracasos- su lista en el peronismo está compuesto de "nuevas figuras". Aunque para el resto de la sociedad sean "figuras estampilladas con el triste pasado del conchabo y el enrosque para salvarse”.

Sin dudarlo y con tal de acceder a un escalón mejor que "su silla consuelo en el banco Nación", Fabián Ríos que mantiene perfectamente aceitados sus lugares familiares en Yaciretá con millonarios sueldos, incluyó dentro de su harem a quien fuera compañero de Gobierno del último radical en fuga. Eso no es un dato menor. Hasta no hace mucho fue cómplice silencioso.

Con la inclusión de Alicia Locatelli -desde Curuzú Cuatiá o del propio Camau con la peor gestión en la Capital- el ingeniero de la calle San Juan cree que "lava" la repitencia de “viejos nombres” en el peronismo del pasado.

La "jugada de Karlem" con "lista propia" no es un dato menor, que más temprano que tarde terminará "jugando a favor de la vieja estructura asociada comercialmente a Fabián".

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