Múltiples agravios debió soportar a lo largo de quince años la docente María Esther Alincastro por parte de su pareja, pero finalmente ayer obtuvo justicia. Sucedió que durante el juicio que emprendió contra su pareja, Juan Carlos Dupuy, el Tribunal de la Cámara Criminal Oral asentada en Río Gallegos encabezada por Joaquín Cabral y sus pares Rosa Núñez y María Alejandra Vila, condenaron al sujeto a cumplir la pena efectiva de 20 años de prisión por violencia de género.
Ya con antecedentes por violencia y desobediencia a la Justicia, lo último que se conoció públicamente de Dupuy y que movilizó a toda la comunidad riogalleguense fue aquel episodio de mayo de 2012, cuando secuestró a Alincastro afuera del colegio en donde trabajaba, para luego golpearla y violarla.
En este contexto, el fiscal Gabriel Giordano solicitó 29 años de cárcel, mientras que la defensa sólo 2. Asimismo, el propio Tribunal Oral contó con votos disímiles, dado que la jueza Núñez consideró que el enjuiciado debía cumplir una pena de 25 años.
Cabe recordar que la víctima en más de una oportunidad expresó que tenía la sensación de que iba a morir, pero ahora tiene la tranquilidad de que fue escuchada.
Por otro lado, no es un dato menor mencionar que en el propio juicio se comentó que la pareja tendría otra causa por abuso.
Fallo ejemplar
“Terminamos maratónicamente con un alto esfuerzo físico e intelectual el caso de violencia de género más importante de estos últimos tiempos”, lanzó el fiscal Giordano una vez finalizado el juicio, indicando que por más de dos horas alegó y pidió condena por los siete hechos que integraban las cuatro causas acumuladas del actual condenado: desobediencias, resistencia a la autoridad, daño, lesiones agravadas, amenazas agravas por armas, privación ilegítima de la libertad, lesiones y abuso deshonesto con acceso carnal agravado.
Expuso que el fallo mantuvo la calificación e impuso una pena de 20 años: “Esta parte fiscal ha logrado un fallo ejemplar único en el país, donde la víctima esta viva”, expresó.
Repercusiones
“Se trata de una condena importante por el precedente que sienta, dado que atiende a un hecho muy significativo señalado por el Fiscal en su alegato, se trata de un juicio de violencia de género donde la víctima ha salvado milagrosamente su vida. En la mayoría de otros juicios las víctimas están muertas”, remarcaron desde el Partido Obrero, movimiento que acompañó este juicio en pedido de justicia.
Además, quienes se hicieron presentes afuera de las puertas del Tribunal fueron las compañeras de trabajo de Alincastro, con quienes comparte pasillos en la Primaria Nº 58.
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