Para disipar los rumores, Alberto y Charlene se muestran juntos

Para disipar los rumores, Alberto y Charlene se muestran juntos
Posaron sonrientes para la prensa local, pero los medios insisten en una crisis de pareja
MONACO.- Sonrientes y tomados de la mano. Así se mostraron ayer en público el príncipe Alberto II de Mónaco y su prometida, Charlene Wittstock, en un intento de desmentir los rumores de una crisis de pareja, que fueron divulgados anteayer por el semanario francés L'Express.

Cuando faltan dos días para la segunda gran boda real en Europa, después de la del príncipe Guillermo y Kate Middleton, el príncipe Alberto, de 53 años, y Wittstock, de 33, posaron por la tarde ante la prensa local en el puerto de Mónaco, al lado del músico francés Jean-Michel Jarre, que ofrecerá un concierto gratis el día de la boda civil, prevista para mañana.

Con el fin de aplacar el escándalo y silenciar los rumores de que Wittstock habría intentado suspender la boda, el campeón olímpico de natación sudafricano Ryk Neethling, amigo personal de la novia, declaró ayer que "todo va bien" entre el príncipe y su prometida.

"Acabo de hablar con la asistente de Charlene y dicen que todo va bien. Sea cual sea, la historia no es cierta", dijo Neethling, antes de volar al principado para asistir a las ceremonias nupciales de mañana y pasado.

Ambos hechos ocurrieron un día después de que el Palacio de Mónaco negara una información publicada en L'Express, según la cual Wittstock habría intentado volar de regreso a Sudáfrica tras una revelación sobre "la vida privada" del príncipe.

Según el semanario, los problemas de la pareja, que empezaron la semana pasada, llevaron a Wittstock a partir "precipitadamente" de Mónaco en dirección al aeropuerto de Niza (sur de Francia), para tomar un vuelo "sin retorno" rumbo a Sudáfrica.

El artículo agregaba que a último momento, la ex campeona de natación sudafricana fue convencida de que volviera a Mónaco y de que siguiera adelante con los preparativos para la boda. Sin entrar en detalles, el semanario deslizaba que la fallida "fuga" de la futura princesa habría ocurrido luego de que ésta descubriese que la vida de su prometido "no es tan ejemplar como imaginaba".

El semanario francés recordaba luego en el artículo la agitada vida privada del príncipe de Mónaco, que reconoció públicamente que tiene dos hijos fuera de matrimonio, una mujer y un varón.

Los novios, en el casamiento del príncipe William y Kate Middleton - Foto: AP

El principado comienza a vestirse de fiesta para el evento más importante del siglo - Foto: EFE

El príncipe y la futura princesa, en una presentación oficial - Foto: AP

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Jazmín Grace, de 19 años, fue el fruto de una relación con Tamara Rotolo, una ex camarera norteamericana, y Alexandre, de seis años, fue el resultado de una relación con Nicole Coste, una ex azafata francesa nacida en Togo. El Palacio de Mónaco informó que ninguno de ellos asistirá a la boda, para no someterlos a una "exposición mediática importante".

"Desmentimos oficialmente las informaciones mentirosas publicadas por L'Express", se apresuró a afirmar anteayer el Palacio de Mónaco, en un comunicado. "Los rumores no tienen otro objetivo que perjudicar gravemente la imagen del soberano y, en consecuencia, de su prometida, Charlene Wittstock, y acarrean un grave perjuicio a este acontecimiento feliz", agregó el Palacio.

"Sólo los celos impulsan a las personas a propagar rumores tan violentos y desagradables pocos días antes de una boda'', dijo ayer, por su parte, Christiane Stahl, una colaboradora del príncipe.

Pero las desmentidas oficiales no lograron acallar los rumores, y nuevos medios se sumaron a la creciente bola mediática, especulando sobre los motivos del enojo de Wittstock.

Así, el diario Le Figaro se hizo eco de un mensaje difundido en Twitter, en el que un periodista al que no identificó sugirió el pasado sábado que tres semanas antes habría nacido un tercer hijo de Alberto II.

A la espera de que alguien aporte pruebas concluyentes, en lo que coinciden todos los medios es en que si los supuestos problemas de Wittstock se han propagado tan rápido por el principado, es porque "a nadie se le escapan desde hace semanas sus miradas ausentes".

"Estamos lejos de las miradas de enamorados que se lanzaban Kate y el príncipe Guillermo", concluyó Le Figaro , según el cual los monegascos han recibido entre perplejos y curiosos este nuevo escándalo en el seno de la familia Grimaldi.

El director adjunto de la revista Paris Match , Régis LeSommier, en tanto, opinó que "es imposible negar en bloque estos rumores", y no dudó en señalar que "algo pasó realmente en el aeropuerto de Niza".

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