El director del fondo, Dominique Strauss-Kahn, aseguró que "pase lo que pase con los tiempos de la recuperación, más largos serán los efectos sobre el mercado del trabajo". Acompañado por el director del BM, advirtió: "Si no se ponen esfuerzos enérgicos, podríamos ser incapaces de afrontar sus efectos".
En la ciudad italiana de L'Aquila, Strauss-Kahn participa en las reuniones de la cumbre junto al director del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick. "Pase lo que pase con los tiempos de la recuperación, más largos serán los efectos sobre el mercado del trabajo. El desempleo aumentará en 2010 y quizá también en 2011, depende de los países", aseguró.
Por esta razón explicó que el pico de desempleo "aún se puede retrasar hasta un año" con respecto a la tendencia del Producto Interior Bruto (PIB) de los países. Ante esta coyuntura, Strauss-Khan fue aún más lejos y advirtió que "si no se disponen esfuerzos enérgicos contra el desempleo, podríamos ser incapaces de afrontar sus efectos".
El máximo responsable del FMI consideró también que aún es pronto para iniciar las estrategias de salida de los planes extraordinarios aprobados para combatir la crisis económica, a pesar de que con estas actuaciones se haya evitado un daño más grave.
En cualquier caso, dijo que "no cabe la auto-complacencia". "Los estímulos eran necesarios, pero las consecuencias sobre el campo del equilibrio de las cuentas públicas eran inevitables. No estamos aún en el momento de lanzar estrategias de salida, pero hace falta comenzar a pensar en ello", concluyó.
Para ilustrar mejor sus tesis, Strauss-Khan empleó un ejemplo muy gráfico: "La casa se estaba quemando y la hemos llenado de agua, pero ahora tenemos que drenar este agua".
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