El juecismo acusó al Banco de Córdoba de darle una ametralladora, por la chequera.
El martes por la noche el peronismo se enteró de que se le venía la noche: un médico, Reinaldo Fuentes, denunciaría públicamente –a través de La Voz del Interior– que él le había dado a Falo más de 700 mil pesos (con cheques del ex legislador como garantía) para que contratase publicidad anticipada para las elecciones del año que viene. La operación suponía un “rinde” del 30 por ciento. Así, los inconvenientes privados de Falo pasaban a ser una cuestión pública.
Ayer, los legisladores justicialista calificaron de “descabellada” a la denuncia formulada por Fuentes. “No existe fecha de elección, ningún dirigente político tiene mandato alguno para recaudar fondos a nombre del Partido Justicialista y el ex gobernador José Manuel De la Sota no es candidato a ningún cargo”, argumentaron. E insistieron con que los problemas de Falo son de índole privado.
Fue en ese marco que el PJ optó por subir el ring a Luis Juez: le reprocharon “oportunismo perverso (al) mediatizar un problema personal de un adversario político”. En este sentido, lo acusaron de tener “poco interés” en que la Justicia investigara a dos legisladores de suyos: Augusto Varas y Miguel Ortíz Pellegrini.
Recordaron que Varas está imputado por defraudación a la administración pública por haber (presuntamente) desviado fondos nacionales que recibió una cooperativa que él conducía. El bloque oficialista deslizó que la plata (unos 120 mil pesos) habría llegado a Córdoba en agosto de 2007, en medio de la campaña electoral de ese año.
“Creemos que la pregonada transparencia y honestidad que dan un engañoso nombre al partido del que proviene el mandamás del contubernio político del que forma parte Varas, deben ser ratificadas”, dijo el bloque peronista.
También le facturaron a Juez el caso de Ortiz Pellegrini, ex presidente del bloque, quien renunció “al comprobarse” que litigaba en contra de la Muni por una cifra millonaria.
A su turno, el juecismo presentó un pedido de informe sobre las cuentas de Falo en el Banco de Córdoba. El legislador Eduardo Bischoff (Frente Cívico) reclamó que las preguntas sean respondidas: “La ametralladora utilizada por Falo le fue proporcionada por el Banco de Córdoba”, disparó.
Para el Córdoba es un “clavo”
El Banco de Córdoba quedó en el ojo de la tormenta al conocerse que la mayoría de los cheques rechazados (y los que aún faltan) son de la chequera que la entidad oficial le entregó al ex legislador Falo, quien por esa condición tenía una cuenta corriente, la tarjeta Cordobesa y acceso a préstamos personales.
Ayer no hubo comentarios oficiales. Sólo trascendió que a Falo se lo trató como a cualquier cliente: luego de los primeros cheques sin fondos, lo intimaron y le cerraron la cuenta corriente. Pero en la cartera de deudores del banco cortan clavos: Falo todavía debe unos 20 mil pesos de la tarjeta Cordobesa y 21 mil de un crédito personal. Ambas cuotas se le descontaban de la dieta que cobraba por ser legislador.
Apareció uno. Se conoció que un “empresario amigo” de Falo se reuniría hoy con el abogado de uno de los principales acreedores para levantar los cheques desfondados.


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