El que llegó fue Gonzalo Benítez, hijo rapero de la chamamecera correntina Miriam Asuad. De rastas, campera de cuero, amante del mate y fanático de Neruda, Fictio (seudónimo que eligió para su carrera musical) supo romper esquemas y esquivar los mandatos sociales que lo ligaban directamente a la música litoraleña, “me siento diferente a la sociedad que moldea”, dijo.
Gonzalo, vos venís de familia chamamecera y creciste escuchando chamamé, ¿cómo fue que nació el rapero?
Sí, crecí escuchando chamamé, y el rapero nace de los escritos. Yo empecé escribiendo en una etapa de mi vida muy conflictiva como es la adolescencia. Comencé escribiendo más que nada sobre el desamor, problemas existencialistas de mi persona y la rima era sólo un recurso estilístico que yo le daba a los escritos. Eso a medida que iba pasando el tiempo lo fui transformando en rap.
¿Qué dijo tu familia?
Primero mi mamá no entendía nada. Me dijo “bueno, qué es el rap” y yo le dije “Rap es Revolución Actitud y Poesía” y le entré por el lado de las letras más que por el lado de la música. Porque como la música va muy rápido, por ahí uno no tiene la facilidad de poder escuchar las letras, entonces es más fácil leer… y ahí le gustó, ahí me dio el ok.
Tenés varios parientes chamameceros, ¿cómo son las reuniones familiares?
Tengo mi hermana que también cantó en el festival nacional del chamamé (Cecilia Benítez) y son todos chamameceros, tengo mis tíos que recitan Toto Semhan, Juan Pablo Barberán. De mi tío Toto recibí una cantidad de cosas re lindas que yo no me esperaba. En general de la gente grande no esperaba, quizás por generalizar uno piensa que son gente cerrada y no es así. La persona que quizás uno menos espera, es la que al final te termina dando y él me dio una cantidad de cosas que me emocionaron mucho y es un orgullo para mí que un artista consagrado como mi tío me diga esas cosas.
En los encuentros familiares se canta chamamé y por ahí alguien me pide que cante un tema, porque más allá de que les cueste escucharme, me dan el espacio. Por ahí piensan que yo nomás me quiero cerrar, entonces dicen “que cante un tema Gonzalo, yo lo quiero escuchar a Gonzalo, lo quiero escuchar a mi sobrino” y ahí sí canto.
¿Hace cuánto comenzaste con todo esto?
Tengo 21 años y hace dos que estoy haciendo lo que hago pero en soledad. O sea, no mostrando tanto porque sé que la gente de Corrientes si uno no hace o folklore o cumbia, es muy difícil salir adelante con un arte que todavía es incomprendido. Hay gente que sigue escuchando los mismos chamamés que hace diez años y cuando sale algo nuevo no pueden aceptarlo.
¿Hay otros raperos en Corrientes?
Sí, hay algunos otros. Había uno en particular que a mí me llamó mucho la atención. Es un mercedeño que se hace llamar Efedos, que fue el primer rapero correntino que sacó un video clip en HD y la verdad que cuando yo lo vi me puso muy feliz porque dije “bueno, hay gente que está luchando por que el género sea reconocido”. Y hay demasiados, lo que pasa es que no se hacen conocer. Hay gente también que hace improvisaciones, porque es más un estilo de calle, o sea, podés encontrar gente en el Cambá Cuá haciendo lo que se llama la batalla de gallos, rimando, improvisando.
Yo no tengo un grupo, no conozco personalmente a nadie. Es más, hasta mis amigos se sorprendían de que yo haya elegido este género. Lo que pasa es que siempre me sentí un poco diferente a la sociedad que te moldea y a una cantidad de cosas. Entonces yo me siento cómodo en soledad, esa es la verdad.
¿Por qué músicos estás influenciado?
Particularmente por los raperos de la península. Hay muchísimos raperos que ahora recién comienzan a ser reconocidos mundialmente, nunca pudieron antes lograr el reconocimiento porque a la gente le cuesta mucho escuchar. Por ahí nos encontramos en una época en que no estamos para escuchar nada, tenemos que salir, tenemos que ir a comprar cosas, tenemos que movernos constantemente, entonces es muy difícil sentarse a escuchar estas letras con tanto contenido. Esto especialmente se da en España. Acá también hay raperos que escriben, que a mí no me llaman tanto la atención por las temáticas que eligen. El rap hace temas de protesta, hay mucho rap contra el racismo, muchos que son poesías, que hablan de sentimientos, que hablan de historias. Son como juglares, y los juglares se caracterizan por tener unos recursos para poder contar historias y poder atrapar a la gente en sus historias, más allá de que sea rápido, uno va acomodando el oído a través de la rima.
¿Cantás en público?
Las pocas veces que llegué a cantar fue primero en la iglesia de mi barrio y después para un comedor de niños. A mí no me importa hacer plata con esto porque el sentido de esto es dar un mensaje verdadero a la otra persona, que es una persona que tiene el don de escuchar y yo le quiero dar un regalo.
¿Cómo se va a llamar tu disco?
El nombre que elegí para mí fue por algo que me llamó mucho la atención, que es Fictio, que significa en latín lo inventivo, no lo inventado, sino lo ingenioso. Elegí ese nombre para mí y el nombre del disco va a ser “En búsqueda del equilibrio”.
¿Usás redes sociales para hacerte conocido?
En realidad no me importaba que me conozcan, pero hablándolo con algunos amigos que no son fanáticos del género me dijeron “vos tenés que hacerte conocido para que la gente escuche lo que vos hacés, porque también es egoísta que te encierres”. Entonces ahora sí me quiero hacer conocer, pero no me muevo mucho en realidad. Es más, a mí me gusta más estar escribiendo a solas que estar cantando.
¿Sos un ermitaño entonces?
Yo me considero una persona sociable, pero no me gustan las redes sociales, o con la gente que conozco no comparto casi nada de las cosas que pienso y es difícil vivir así porque si bien todos vivimos en soledad, porque todos morimos solos, más allá de la familia y los afectos es difícil poder transmitir a otras personas lo que uno realmente siente.
¿Qué lees?
Me gusta leer de todo un poco, no estoy de acuerdo con la gente que dice que los bestsellers son solamente para vender. A mí me parece que si el bestseller a vos te atrae, te gusta, está bien que lo leas. A mí particularmente me gusta Borges, Edgar Allan Poe, Cortázar, García Márquez me gusta muchísimo y si hablamos de poesía, Becker, Sor Juana Inés, Neruda, Lorca y Miguel Hernández, que es un español que me encanta como escribe.
¿Querés agregar algo?
Lo único que me gustaría agregar es que si uno verdaderamente invierte su tiempo en escuchar y en abrir su cabeza, se puede encontrar con una cantidad de cosas que van a crecer en el interior de uno. Y si uno se cierra es como que pone un muro y no puede ver más allá. Eso nomás. ¿Quieren que cante algo?
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