Por la deportación irregular de la familia de un disidente de Kazajistán.
Todo comenzó la noche entre el 28 y 29 de mayo pasado en Roma, cuando una unidad especial de la policía irrumpió en una lujosa casa de la capital con el objetivo de arrestar a Mujtar Abliazov, un magnate acusado de una estafa multimillonaria. Pero el antiguo dirigente kazajo –quien se enfrentó al actual presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbayev– no estaba y los uniformados se llevaron a su esposa, Alma Shalabayeva, y a la hija de seis años de ambos, Alua. El 30, la prefectura –que depende del Ministerio del Interior– autorizó la expulsión de ambas argumentando que la señora tenía antecedentes penales y que había entrado ilegalmente a la península: datos que, posteriormente, se revelaron falsos.
El caso explotó el 12 de este mes cuando el gobierno de coalición reconoció el error, revocando la expulsión y anunciando que la mujer y la niña podían volver a Italia. Pero ya era tarde: la presidencia de la ex república soviética informó que ambas estaban en arresto domiciliario en la casa de unos familiares.
A partir de este episodio comenzaron a tejerse una serie de hipótesis para intentar explicar el porqué de un operativo con 40 agentes que, en plena noche, arrestó a una mujer y una niña como se fuesen criminales con un "procedimiento de urgencia". Los medios locales subrayaron la "buena relación" que une a Berlusconi con el presidente Nazarbayev, los intereses petrolíferos que tiene ENI –la compañía energética italiana– en Kazajistán y etiquetaron como una "extraña coincidencia" que sea justo el heredero político del Cavaliere el dirigente implicado en el episodio. Además, los analistas consideraron difícil de creer que ningún responsable político haya estado al corriente.
Ahora, mientras la Unión Europea exige que Italia "dé explicación", una parte del PD –el ala liderada por el joven intendente de Florencia, Matteo Renzi– pide la dimisión del ministro y le reclama "un gesto de responsabilidad". Pero la posición del partido del magnate de los medios es clara y no deja lugar a dudas: "Si cae Alfano, cae el gobierno." «
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