En la mañana de este jueves, Moreno se presentó en la fábrica para convencer a los trabajadores de que acepten su propuesta de transformar la papelera en una cooperativa. Se ofreció como gerente de la planta. Los delegados de la ex Massuh consideraron que la reunión fue "nefasta".
Guillermo Moreno, secretario de Comercio de la Nación y mandamás en los hechos del fideicomiso de Papelera Quilmes, visitó la planta para imponer su plan de salvataje. El funcionario les exigió a los trabajadores que acaten su propuesta, que incluye cien retiros voluntarios o jubilaciones anticipadas, un sueldo de $1500 y el funcionamiento de la fábrica como cooperativa.
Moreno llegó a la ex Massuh por la mañana de este jueves, a bordo de un Volkswagen Vento color azul plata de vidrios polarizados. En la planta no estuvo solo, porque también participaron de la visita el viceministro de Trabajo de la Nación, Álvaro Ruiz y el presidente del fideicomiso, Norberto Peletti. Estos funcionarios tuvieron una primera reunión con delegados de los trabajadores mensuales y con Domingo Corbelli, secretario de Acción Social del gremio papelero.
Ese encuentro se realizó en una dependencia interna de Papelera Quilmes. Una vez finalizado, Moreno y el resto de los participantes de la reunión se trasladaron para hablar con todos los trabajadores, que esperaban afuera.
Moreno subió una pequeña escalera hacia una especie de balcón que está en la antesala de una entrada a la fábrica. Desde allí, se preparó para dar su mensaje a los empleados. Pero divisó a los medios de prensa locales que aguardaban en la vereda del Camino Gral. Belgrano y, ante los flashes de las cámaras fotográficas, decidió entrar a la fábrica junto a todos los trabajadores.
Después de poco más de media hora, Moreno salió de la reunión, se subió al auto que lo esperaba a escasos metros de donde se realizaba el encuentro y se fue raudamente eludiendo a los medios, ya que salió por una puerta secundaria, donde no había periodistas.
Una reunión "nefasta", de "apriete y patoterismo"
Detrás de Moreno, se retiraron Ruiz y Peletti. En ese momento, la seguridad de Papelera Quilmes permitió el ingreso a la planta de la prensa, algo que había negado mientras estuvo el secretario de Comercio.
Los delegados Christian Zanone y Miguel Kolomietz dialogaron con los medios y no disimularon su bronca con Moreno. Zanone afirmó que la reunión fue "malísima, nefasta. Moreno vino a ratificar la política que ha venido teniendo con nosotros, una política de apriete, de patoterismo". Y agregó sobre el discurso del funcionario: "Vino a decir exactamente lo mismo que nos dijo hace 15 días: `Muchachos acá se hace lo que yo digo o se van 100 personas con jubilaciones anticipadas, retiros voluntarios o reubicaciones de gente, aceptan la cooperativa con $1500 como sueldo tope o ustedes no me conocen más, me voy y quedan librados a su buena suerte´".
Las críticas de Zanone alcanzaron también al viceministro de Trabajo y a los representantes del fideicomiso: "Ellos están en la línea de Moreno, le son fieles y lo avalan, parece que trabajaran para él. A nosotros nos causa mucha indignación que la gente del Ministerio de Trabajo, que son los que deberían defendernos estén aliados a Moreno, es una locura".
Zanone consideró que el encuentro con Moreno fue una "pseudo-asamblea", porque el funcionario kirchnerista no dejó que los trabajadores le pregunten nada.
Por su parte, otro representante del sindicato mensual, Miguel Kolomietz, aseveró que el único plan que apoya el Gobierno Nacional es el de Moreno. "Desde el Gobierno Nacional dicen que el Estado no se va a hacer cargo de la empresa", agregó el delegado.
Si los empleados aceptan la propuesta de Moreno, lo tendrán como jefe. "Moreno nos dijo que, si aceptábamos la propuesta, el lunes se ponía en funciones como gerente general de la papelera", dijo Kolomietz. Y añadió: "Si nosotros resolvemos lo contrario, que no queremos este sueldo de $1500, que es como un Plan Trabajar, queda en manos de la síndico rematar esto y quedaríamos todos a la deriva".
Según declararon los delegados, Moreno y compañía avisaron que el viernes dejaría de funcionar el fideicomiso y el lunes comenzaría una cooperativa de emergencia. La planta funcionaría con ese sistema por seis u ocho meses hasta que aparezca alguna empresa que se haga cargo. Kolomietz rechazó esta posibilidad de plano: "Moreno volvió a hablar del tema de que Estrada se haga cargo, pero en concreto no hay nada. Parece la época de Massuh cuando iba a venir el inversor. Fuimos por todos los ministerios y no vino nadie".
El Municipio planteó otra salida para la empresa, orientarla hacia la producción de libros de bajo costo. Sobre las diferencias de discurso entre el Gobierno Municipal y la Nación, Zanone consideró: "El mensaje del Municipio es diferente al de Nación. Pero los pingos se ven en la cancha. Por parte del Municipio tenemos promesas, esperanzas y apoyo moral, pero ningún hecho concreto".
La visita de Moreno se dio un día antes de la marcha al fideicomiso que los trabajadores de la ex Massuh tienen programada. La intención del funcionario habría sido convencer a los trabajadores de que acepten su planteo para que no se movilicen. Pero su llegada a la fábrica caldeó aún más los ánimos de lo que ya estaban, y la marcha se realizará este viernes. A las 9 de la mañana partirán desde la papelera y se trasladarán a la sede de Nación Fideicomisos, en Marcelo T. de Alvear 1490, Capital Federal.
En esa manifestación, los trabajadores reclamarán por sus sueldos atrasados. El personal jornal de la planta lleva más de una quincena sin cobrar; mientras que los mensuales hace 40 días que no perciben sus haberes (Javier Fuego Simondet).

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