Jorge Bergoglio brindó una entrevista en la que recordó su época como superior provincial jesuita durante la dictadura; también llamó a acompañar a los homosexuales "a partir de su condición".
Consultado por el director de La Civiltà Cattolica, el padre Antonio Spadaro, sobre su experiencia de gobierno en la Compañía de Jesús, el primer papa argentino respondió reflexivo.
"En mi experiencia de superior en la Compañía, si soy sincero, no siempre me he comportado así [como ahora], haciendo las necesarias consultas. Y eso no ha sido bueno. Mi gobierno como jesuita, al comienzo, adolecía de muchos defectos", dijo.
"Corrían tiempos difíciles para la Compañía: había desaparecido una generación entera de jesuitas. Eso hizo que yo fuera provincial aún muy joven. Tenía 36 años: una locura", explicó antes de continuar con otra autocrítica. "Había que afrontar decisiones difíciles, y yo tomaba mis decisiones de manera brusca y personalista", dijo.
Jorge Bergoglio asumió como superior provincial de los jesuitas en la Argentina en 1973 y continuaba en ese cargo cuando se instauró la última dictadura militar, en la cual secuestraron sacerdotes cercanos a la Compañía.
"Mi forma autoritaria y rápida de tomar decisiones me ha llevado a tener poblemas serios y a ser acusado de ultraconservador. Tuve un momento de gran crisis interior estando en Córdoba. No habré sido ciertamente como la beata Imelda, pero jamás he sido de derecha. Fue mi forma autoritaria de tomar decisiones la que me creó problemas", señaló el Papa.

Comentá la nota