Creó una Secretaría de Economía y un consejo de 15 expertos, prelados y laicos de varias nacionalidades, que dependerá sólo de él.
"La reforma tiene el objetivo preciso de mejorar la utilización de los recursos, mejorando así la ayuda disponible para los varios programas, entre ellos el del trabajo con los pobres y los marginados", se explicó en un comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
Los cambios fueron introducidos por motu proprio de Francisco –una especie de decreto emanado directamente por propia iniciativa del Papa– que lleva el sugestivo título Fidelis dispensator et prudens (Administrador fiel y prudente), inspirado en la cita bíblica del evangelista Lucas.
"Los cambios permitirán una participación más explícita de expertos de alto nivel con experiencia en gestión financiera, planificación y presentación de informes", según se precisó. Con esta medida, el Papa argentino Jorge Bergoglio da el puntapié inicial a la reforma de la desprestigiada curia romana, tras escuchar las recomendaciones del llamado G-8, el grupo de ocho cardenales que lo asesora, así como de la comisión para el estudio de los problemas organizativos y económicos de la Santa Sede. La nueva Secretaría de Economía quedará a cargo del arzobispo de Sidney (Australia), el cardenal George Pell, que integra el G-8.
Francisco impulsa esta primera gran modificación en la Santa Sede fiel al estilo de gobierno de los jesuitas –recoger información, escuchar a todos y finalmente tomar decisiones– que viene caracterizando su Pontificado, que el próximo 13 de marzo cumplirá un año.
Además, Francisco decidió la creación de un consejo integrado por 15 notables –que estará compuesto por ocho prelados y siete laicos expertos en tema económicos de varias nacionalidades– que estará por encima de la nueva secretaría y que dependerá directamente del Papa. «

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