Bergoglio insiste en su apoyo a las instituciones políticas para salir de la crisis en ese país.
"En el mundo de hoy la libertad religiosa se afirma más que se realiza, sufre amenazas de todo tipo y es violada continuamente", dijo el Papa en su discurso pronunciado tras la reunión. Para Francisco "es un deber de todos defender la libertad religiosa y promoverla, pues en la tutela de este bien moral se encuentra una garantía del crecimiento y de desarrollo de toda la comunidad".
En su discurso, el también obispo de Roma puso énfasis en la "crisis global profunda y persistente" que afecta a tantos países y cómo esta "acentúa los problemas económicos y sociales, sobretodo afectando a la parte más débil de la sociedad".
"En un momento de crisis como la actual es urgente que pueda crecer, sobre todo entre los jóvenes, una nueva consideración de compromiso político, y que creyentes y no creyentes colaboren en la promoción de una sociedad donde la injusticia pueda superarse y cada persona sea acogida y pueda contribuir al bien común según su propia dignidad y sus capacidades", dijo. Y en referencia a la situación de Italia, señaló que “ciertamente es fundamental garantizar y desarrollar la estructura global de las instituciones democráticas, a las cuales en los decenios transcurridos han contribuido de modo determinante, leal y creativo los católicos italianos". Luego ironizó con que las dos colinas; la del Quirinal (sede del gobierno) y la del Vaticano, "se miran con estima y simpatía". «

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