Panamericanos 2019: el sueño de La Punta crece cada día

Panamericanos 2019: el sueño de La Punta crece cada día
Con el acento puesto en el medio ambiente, la ciudad espera festejar en octubre y convertirse en sede.

Organizar los Juegos Panamericanos siempre pareció un privilegio reservado a las grandes ciudades. Arrancó Buenos Aires allá por 1951 y fueron casi siempre las capitales o los conglomerados más representativos del continente los que se llevaron el reconocimiento. El Distrito Federal mexicano y Winnipeg, en Canadá, tuvieron ese honor dos veces; pero el pebetero también pasó por las estadounidenses Chicago e Indianápolis, las brasileñas San Pablo y Río de Janeiro, Cali, Caracas, San Juan de Puerto Rico, La Habana, Santo Domingo y Guadalajara, además de una segunda visita a la Argentina en 1995, cuando los ojos de América se posaron sobre Mar del Plata, uno de los centros turísticos más importantes del país.

La costumbre de apostar a grandes urbes no variará en 2015 porque Canadá tendrá su tercera chance en Toronto. Pero para 2019 la historia puede dar un giro y sorprender porque La Punta está en carrera para convertirse en la primera ciudad pequeña (hoy tiene 18 mil habitantes) en organizar los Juegos. Y llegó hasta acá luego de dejar en el camino a un gigante nacional como Rosario, para colarse junto con otras tres postulantes de envergadura: Santiago de Chile, Lima y la venezolana Puerto Ordaz, también conocida como Bolívar. O sea, dos capitales de países con tradición y una ciudad que suele ser sede en las Eliminatorias Sudamericanas de fútbol y es una referencia marítima y económica de todo el norte sudamericano.

Lo que parecía ser un sueño allá por el 4 de octubre de 2011, cuando Claudio Poggi, que aún era Jefe de Gabinete del gobernador Alberto Rodríguez Saá, y la diputada nacional Ivana Bianchi comunicaron al Comité Olímpico Argentino (COA) la decisión de postular a La Punta, hoy está bien encaminado para ser una realidad. Nadie puede asegurar de qué manera votarán los 41 representantes que tiene la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), pero la pequeña ciudad sanluiseña tiene buenas cartas en un mazo que siempre reserva sorpresas.

Respaldo y medio ambiente. La apuesta fuerte de San Luis hay que entenderla en varios frentes. Por un lado, cayó bien en el seno de la dirigencia panamericana que haya un gobierno detrás de la postulación, dispuesto a hacerse cargo de construir la infraestructura necesaria y acompañando a los representantes deportivos a cada llamado que han realizado las autoridades. En otros países es el capital privado el que garantiza las realizaciones y se sabe, muchas veces van detrás del beneficio económico y no tanto por la seguridad organizativa. Hay ejemplos de sobra.

Además, La Punta ancló su propuesta en el respeto total hacia el medio ambiente. Las políticas llevadas adelante por la provincia en ese sentido son las que inspiraron el concepto diferencial de los Juegos. Según los organizadores, serán transversales a todos los aspectos de la organización, incluyendo la construcción de la primera Eco-Villa Panamericana, la certificación del merchandising (todo será con material reciclable), el transporte ecológico y la plantación de árboles que ayudarán a compensar el monóxido de carbono emitido, entre otras manifestaciones.

Como La Punta cuenta con todos los servicios (agua, luz, gas natural, acceso a internet y a la telefonía celular), tiene un paso ganado. Y su condición de primera ciudad del siglo XXI le permite afrontar la planificación desde cero, sin vicios constructivos ni la necesidad de derrumbar para volver a levantar edificaciones. A 20 kilómetros de la capital puntana está todo por hacerse, lo que para algunos puede representar una desventaja, pero como hay seis años por delante, es factible cumplir con el proyecto sin que apuren los tiempos. Y lo puede hacer bajo la temática del ahorro energético y la utilización de energías renovables, ítems en los que San Luis es pionero en Latinoamérica y que incluso están protegidos por ley y por el Tratado de Paz entre progreso y medio ambiente. “Si pudimos hacer una ciudad así en 10 años, ¿cómo no vamos a poder organizar unos Juegos Panamericanos en seis años más?”, reflexionó ante las autoridades de la ODEPA meses atrás Adolfo Rodríguez Saá, ex gobernador y presidente de la Nación y otro de los sostenes firmes de la candidatura puntana.

El modelo que propone la provincia es el que mejor sienta en la actualidad, con dirigentes atentos a que cuando pasen los Juegos se pueda utilizar toda la infraestructura puesta en funcionamiento. Pasó en Londres 2012 tras los Juegos Olímpicos y es el objetivo que perseguirá La Punta, que ya pensó un destino social para las comodidades de la villa olímpica y el aprovechamiento integral de los escenarios para un despegue definitivo del deporte de base, que será el principal beneficiario de lo que dejen en todos los aspectos los Juegos Panamericanos.

El sueño está en marcha y se han dado pasos firmes. Nadie le puede quitar la ilusión a un gobierno y una sociedad que se prepararon para dar este gigantesco paso que traerá el reconocimiento internacional sobre lo que realizó San Luis en los últimos 30 años.

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