La Pampa no pudo enviar rescatistas por el “alerta” que hay en la provincia

El director general de Defensa Civil de la Provincia, Gustavo Romero, confió ayer que -a pesar del requerimiento- La Pampa no pudo enviar rescatistas a los incendios forestales en Chile por el alerta que hay en la provincia.

“El coordinador regional es el que hace el pedido para saber la cantidad de gente disponible que puede haber por cada distrito y después se hace el despacho con el requerimiento de lo que se necesita.

Le tuvo que decir que no tenía ninguno... que no tenía disponibilidad de gente por la situación que tenemos acá”, agregó Romero.

Por la tarde, el funcionario también dio a conocer que ayer surgieron tres nuevos focos de incendios: uno en el Bajo de La Paloma, otro en Atahualpa y el tercero al sur del Parque Nacional Lihuel Calel. “En los primeros casos trabajó el avión hidrante y de alguna manera está controlado... en el caso de Lihuel Calel las cuadrillas están trabajando”, destacó.

- ¿Han tenido anteriores requerimientos o esta es la primera vez que le piden gente?

- No, ya hemos ido a distintos lugares... por ejemplo estuvimos en Misiones, hemos ido a Lago Puelo, después abajo de Esquel y en El Delta.

- ¿Qué cantidad de personas se suele mandar normalmente?

- Más o menos la mitad del personal.

- ¿Qué cantidad de personal tiene en funciones?

- Míos tengo 30, pero cuando armamos las bases tenemos 3 ó 4 personas más por localidad. En temporada alta tenemos alrededor de 80 personas.

Zona de

catástrofe

Los incendios forestales en el sur de Chile seguían ayer avanzando y habían arrasado ya casi 40.000 hectáreas, propagados por una intensa ola de calor y fuertes vientos, mientras las autoridades investigan la posible intencionalidad en algunos de los siniestros.

“Tenemos aún 20 incendios que están activos y frente a los cuales estamos desplegando todo el potencial y capacidad de combate contra incendios”, declaró el presidente Sebastián Piñera en un último balance sobre los siniestros.

Piñera explicó que Chile enfrenta “una temporada extraordinariamente riesgosa y vulnerable a lo que incendios forestales se refiere”, debido a una intensa ola de calor y fuertes vientos originados por “el fenómeno climatológico de La Niña y el calentamiento global”.

El principal foco estaba concentrado en la comuna de Quillón, en la región del Biobío, a unos 500 km al sur de Santiago, donde se registraban cuatro siniestros activos, con 22.500 hectáreas arrasadas, de acuerdo al último reporte de la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi).

El fuego, que se inició la mañana del viernes pasado, destruyó hasta ahora 162 viviendas y motivó la evacuación de unas 500 personas. Un hombre de 75 años murió la madrugada del domingo al negarse a abandonar su hogar.

Las llamas quemaron además una planta de paneles de la empresa Celulosa Arauco, sin amenazar de momento otras instalaciones, según informó la compañía.

La magnitud de los siniestros llevó a las autoridades a decretar como “zona de catástrofe” a esta región, lo que permitirá destinar recursos para ayudar a los afectados.

En la zona trabajan 749 brigadistas para intentar controlar el fuego y más de 1.800 en todos los incendios que afectan actualmente al país.

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