El censo de 2010 refleja que en la provincia hay 5.133 chicos de 0 a 14 años menos que una década antes. Un análisis demográfico del licenciado en Sociología Guillermo Rodríguez, permite otras conclusiones.
Un informe que elaboró el profesor y licenciado en Sociología (UBA) Guillermo Rodríguez, analiza que a raíz de esa falta de crecimiento en comparación con el país, en La Pampa se dan curiosidades como la baja desocupación.
En el ámbito educativo hay una consecuencia concreta de la expulsión de tantos chicos: cada vez se invierte más dinero por estudiante, pero a raíz de que el número de alumnos se reduce.
Los datos
El censo 2010 reveló una población total de 318.951 habitantes (3.000 son de nacionalidad extranjera), lo que significa un crecimiento en términos absolutos de 19.657 habitantes con respecto al censo 2001. Sin embargo, la población del país creció en una década a una tasa promedio de 10,64%, mientras que La Pampa lo hizo muy por debajo, un 6,6%.
Pero además, si se toma en cuenta la natalidad de los últimos diez años y se resta la mortalidad, el resultado arroja que la población creció en términos absolutos en 31.236 personas. Dicho de otro modo: debería pasar de 299.294 habitantes en 2001 a 330.530 en 2010, pero los datos registraron una disminución de 11.579 personas, tal como lo muestra el cuadro siguiente.
Saldo negativo
Otro dato que corrobora el saldo negativo desde el punto de vista de la migración, es la disminución de la población en los grupos etarios de 0 a 14 años. Este grupo disminuyó en 5.133 personas, como consta en el siguiente detalle:
La disminución de la población en este grupo etario es directamente proporcional a la matrícula escolar, que sumado a un incremento en el presupuesto educativo arroja un porcentaje mayor si se lo analiza por alumno, ya que éstos disminuyen mientras que la inversión en educación crece, hace notar especialmente el licenciado.
En síntesis -interpreta- “el fenómeno demográfico que significa expulsión de población está reflejando un modo de ajuste funcional a un modelo de desarrollo económico que no puede contener la tasa vegetativa de población. Es decir, la economía de la provincia crece menos que su población y la emigración explica en gran medida la baja tasa de desocupación”, completa.
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