Es el total de beneficiarios de Pami en Córdoba en lista de espera de los últimos tres meses.
La lista de espera de jubilados que aguardan una silla de ruedas asciende a dos mil en nuestra provincia. La información fue confirmada por José Luis Arnoletto, director ejecutivo en Córdoba de la obra social nacional de los jubilados (Pami). El listado no incluye los casos de suma urgencia, porque esos se resuelven por una vía más directa, aclaró el funcionario.
La polémica se desató el miércoles pasado, con las declaraciones del titular de la obra social a nivel nacional, Carlos Regazzoni. “Cuando llegamos al Pami encontramos 16 mil sillas de ruedas oxidándose en galpones. Son 16 mil argentinos olvidados”, indicó el funcionario.
En nuestra provincia, esa lista asciende a dos mil. Se trata de los jubilados anotados para recibir una silla (ya sea común o reforzada) en los últimos tres meses. “Los casos urgentes los resolvemos vía licitación. Para el resto, nos organizarnos con los beneficiarios que ya no la necesitan más. O esperamos”.
Arnoletto indicó que las compras se realizan a nivel central y que existen distintos modelos. Hay algunas de fabricación nacional que no revisten de mayor valor agregado. Pero existen otras posturales que se amoldan al cuerpo y hasta motorizadas. La inmensa mayoría de los beneficiarios espera por una silla común.
Son personas que han quedado postradas y sin capacidad para moverse por sus propios fines. Los motivos: una enfermedad o los procesos propios de la edad. “Ninguno de ellos necesita imperiosamente una silla. En esos casos los compramos localmente. Para el resto, esperamos”.
El miércoles pasado, el director de la mayor obra social del país mantuvo ayer una reunión con representantes de las comisiones de las Personas Mayores; Acción Social y Salud Pública; Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia de la Cámara de Diputados, en el marco de la cual contó que, al asumir el cargo, encontró “un Pami en una situación institucional terminal”.
Prioritario
Consultado sobre cuáles son las cuestiones prioritarias a resolver en Córdoba, Arnoletto respondió: “Nos cuesta mucho conseguir una cama de internación para los jubilados. Los pacientes piensan que no hay buena voluntad por parte de los médicos. Pero en realidad no hay capacidad en las clínicas privadas”.
El problema se agrava en localidades del interior, donde hay menor oferta de salud privada. Y en invierno, con el aumento de las infecciones respiratorias como neumonía y asma.
“Los hospitales públicos apenas si pueden resolver las necesidades de los pacientes sin obra social. Camas tienen, pero un día están de paro. Otro día no cuentan con médicos suficientes. Es muy difícil pensar que podremos resolver nuestros problemas en el sector público”.
El funcionario agregó que algunas familias piden extender la internación de los adultos mayores en las clínicas para no tenerlos en los hogares.
Respecto al reclamo de las farmacias –que dejaron sin cobertura a los jubilados de Pami durante dos días de la semana pasada–, indicó: “El planteo de las farmacias es por márgenes de rentabilidad. Lo estamos atendiendo”.
Las sillas en cuestión
16 mil son las sillas de ruedas que se encontraron amontonadas y herrumbradas en galpones de Pami a nivel nacional.
Dos mil son los jubilados de Córdoba que esperan por una silla de ruedas desde hace tres meses, según autoridades del organismo.

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