PAMI arregló con el CABIN "pero mantiene el maltrato con los abuelos"

PAMI arregló con el CABIN

En el marco de los reclamos por deudas que el CABIN realiza al PAMI, ayer el dr. Jorge Brugna confirmó a Radiocrónica el pago de una parte de la deuda que el instituto mantiene con el Centro de Aplicaciones Bionucleares de Comodoro Rivadavia, señalando que se ha recibido 750 mil pesos, gracias a las gestiones realizadas sobre el fin de la semana pasada por Lidia Córdoba, director ejecutivo del PAMI Chubut.

La suma acreditada viene a salvar la coyuntura pero, según aclaró Brugna "siempre nos pone bien recibir un pago aunque aquí estamos ante una situación estructural. Nosotros tenemos facturas de prestaciones IMRT –tratamiento de radioterapia por intensidad modulada– realizadas el pasado mes de octubre, de las que todavía no tenemos noticias de cuándo se van a cobrar ni por qué tenemos este atraso".

Ampliando el tema, el profesional agregó que "siempre digo que el CABIN es una institución que no tiene fines de lucro y que se financia exclusivamente con lo que puede cobrar a las obras sociales, por lo que se nos hace indispensable ese cobro, más cuando el 40% de los pacientes que atendemos son de PAMI. Si el PAMI tiene facturas de prestaciones pendientes desde octubre pasado, estamos en problemas ya que la deuda actual es de tres millones y medio de pesos".

Consultado en cuanto al encuentro que mantendrán hoy en el Concejo Deliberante con Lidia Córdoba y a la posibilidad de reiterar reclamos, el director del CABIN aclaró que "nosotros tenemos diálogo fluido con las autoridades del instituto, con la Sra. Córdoba y su equipo de trabajo pero nos encontramos con que la buena voluntad de las autoridades locales no alcanzan a modificar las decisiones centrales".

Convertida esa deuda en un círculo vicioso, Brugna agregó que "en estos momentos, no solo tenemos un atraso en el pago sino que se agrega la problemática de los medicamentos. Tenemos un montón de pacientes sin medicamentos y esto no es poca cosa. Un paciente que necesita comenzar un tratamiento para un cáncer y que no tiene mediación, entra en un estado desesperante y ello ocurre por la burocracia, por trámites que demoran en cumplirse y el medicamento tarda en llegar".

Una situación similar sucede con otros pacientes del PAMI que, por ejemplo, se fracturan una cadera y "deben esperar internados, con todas las complicaciones que tiene ese estadio. Problemáticas familiares o eventuales infecciones hospitalarias en esa espera en la que juntamos problemas con internaciones de más de dos o tres semanas, por lo que nos encontramos ante una estructura de la obra social que supera la buena predisposición local y genera un maltrato permanente a los abuelos con consecuencias muy importantes, lo que debe cambiarse de manera urgente", señaló el director médico de CABIN.

Comentá la nota