Autoridades policiales y vecinos se reunieron en la sociedad de fomento. La convocatoria fue mayor a la esperada. Reclamaron medidas para prevenir delitos. Para el próximo encuentro invitarán a representantes del Departamento Ejecutivo y concejales.
El comisario Oberti llegó acompañado por el jefe del Servicio Externo de la Comisaría Luján Segunda –jurisdicción a la que pertenece La Palomita-, principal Daniel Buzadas. Durante dos horas escucharon reclamos ante la repetición de hurtos, robos, arrebatos y asaltos en viviendas particulares, pero también reiteraron en varios pasajes de la reunión la predisposición de colaborar con la Policía para poder poner revertir la actual situación. En paralelo, el comisario Claudio Cheverry mantenía una nueva reunión con vecinos del barrio San Pedro donde tras varios encuentros similares empezó a evidenciarse una disminución del delito.
EL ENEMIGO EN CASA
Mientras tanto, en La Palomita un vecino planteó de entrada que "el 99,99% somos gente de trabajo pero se está transformando en un barrio marginal donde todas las personas estamos siendo asaltadas. En una cuadra hubo 5 asaltos en 20 días. En una casa, entraron a robar dos veces", agregó promediando la reunión una vecina.
Con todo, quedó de manifiesto que los autores de los hechos son jóvenes que viven en el barrio pero también contaron que en otros casos llegan malvivientes de zonas cercanas a delinquir al contar con la complicidad de los malandrines que residen a pocos metros de quienes son luego víctimas de ilícitos.
El comisario Oberti señaló que el "el 70% de los detenidos son reincidentes" y que a pocos meses de finalizar su gestión en la fuerza se encuentra con situaciones donde muchos de los arrestados son hijos o familiares directos de personas que en su momento también fueron presas por estar involucradas en delitos. "Casi a diario detenemos chicos de 12 ó 13 años, incluso por delitos graves", dijo, e informó que entre el fin de semana y el martes la Policía detuvo a 20 personas por diferentes causas, entre ellos varios menores que por su condición a las pocas horas la Justicia dispone que recuperen la libertad.
A todo esto, Oberti reveló que antes de dirigirse a La Palomita en la Comisaría Primera se produjo un intento de motín al encontrarse 28 personas alojadas en los calabozos cuando la capacidad no debería ser para más de 20.
Por su lado, los vecinos pidieron medidas preventivas como mayor patrullaje, control e identificación de personas sospechosas que circulan en moto, disuasión de jóvenes y menores que se juntan a consumir bebidas alcohólicas a altas horas de la noche en esquinas y en la plaza o merodean en grupo por el barrio.
Ante la insistencia de los vecinos en ayudar a la Policía, Oberti sugirió llamar al 911 cuando pasa algo extraño y luego comprometerse como testigos ante la Justicia. "El compromiso del vecino es importantísimo", remarcó. Por otra parte, estimó que a fin de año confía en sumar mayor personal con el egreso de una nueva camada de policías.
PROPUESTA
Adrián Pérez, candidato a concejal, dueño de una empresa de computación y fomentista, ofreció cámaras de videovigilancia, instalación, provisión de internet, el servidor y un centro de monitoreo en Luján Segunda. "Los vecinos se tendrían que juntar para comprar una cámara", propuso.
Sin embargo, la iniciativa no resultó simpática. Para varios vecinos la urgencia del barrio es otra y pasa, por ejemplo, en contar con luminarias públicas, la construcción de veredas y el mejoramiento de las calles de tierra, en especial, en el sector conocido como La Palomita Vieja. "En Necochea y Saenz Peña no hay luz. Antes que una cámara, necesitamos un foco", se escuchó. "60 mil pesos, no tenemos nadie", apuntaron.
El comisario Oberti no emitió opinión acerca de la propuesta presentada por el vecino Pérez, aunque sostuvo que las cámaras resultan de utilidad para prevenir delitos.
El presidente de la sociedad de fomento, Martín Peredo, reconoció que en el barrio "hace dos meses que están pasando cosas que nunca habían pasado", al tiempo que destacó la labor de la Policía y agradeció la convocatoria que tuvo la reunión. "El mejor control lo tenemos que hacer nosotros", instó.
Al cabo de dos horas, Oberti y Buzadas se retiraron aplaudidos. Los vecinos valoraron el tiempo dedicado por las autoridades policiales a escuchar los reclamos. La Policía se comprometió a no bajar los brazos y reforzar – en la medida de sus posibilidades- la presencia en el barrio para desalentar la comisión de hechos delictivos.
La próxima reunión será con autoridades del Departamento Ejecutivo y concejales. Si bien la fecha no está definida, podría llevarse a cabo dentro de una semana o 15 días.
Una cuestión de actitud
Durante la reunión, un vecino que se identificó como comisario retirado de la Policía Federal reclamó al comisario inspector Marcelo Oberti que sus subalternos tengan "mayor actitud" a la hora de recorrer el barrio e interrogar a sospechosos, y dijo que en el vecindario circulaba la versión de que había un prófugo de Sierra Chica.
Oberti defendió al personal, consideró inapropiado el comentario e invitó al comisario retirado a acercarse a la seccional y verificar las planillas donde consta la labor policial y aunque muchos no llegaron a percibirlo adelantó que podría haber novedades.
En efecto, la Policía venía investigando a un sujeto que se había escapado de la cárcel pero de González Catán y este jueves a primera hora lo recapturó en el barrio San Juan de Dios.
Se trata de Jorge Eduardo Castillo González, alias "Bebo", quien se había fugado el 31 de marzo junto a dos cómplices. Según detallaron fuentes policiales, el operativo fue dispuesto por el encargado del Juzgado de Ejecución N° 2, Ricardo Oliveira Buscarini.
"Bebo", de 25 años, se había fugado de la Unidad Carcelaria N° 43 donde se hallaba cumpliendo condena por varios delitos cometidos a mano armada en el ámbito de Luján. La presencia de este sujeto en La Palomita era real. Solía dirigirse a una vivienda de Roque de Luca al 400 donde vive su ex concubina. Desde que escapó de la cárcel cometió numerosos hurtos en viviendas de San Juan de Dios como de La Palomita. Lo robado solía venderlo a otros vecinos y hasta se jactaba de decir que estaba en condición de prófugo.
En una oportunidad, llegó a robarle a un primo que amenazó con delatarlo pero desistió de hacerlo cuando "Bebo" le recordó que también era de su misma condición.

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