Pagaron $600 mil por un edificio que habría estado desocupado 19 meses

Se trata de una sede de la Subsecretaría de Trabajo, cuyo contrato de alquiler comenzó en septiembre de 2008. Según los empleados, allí no funcionó nada hasta marzo de este año. Además, denuncian su mal estado.

El edificio no tiene salida de emergencia y en la planta baja usan baños químicos. Las salas de espera están en un pasillo y dentro de un ropero.

Neuquén > La Subsecretaría de Trabajo gastó más de 600 mil pesos en el alquiler de un edificio que permaneció, según aseguran empleados de esa cartera, un año y medio desocupado, desde la fecha en que inició el contrato hasta que efectivamente comenzaron a funcionar allí algunas reparticiones públicas.

La construcción, en tanto, tiene varias irregularidades como la falta de una salida de emergencia, la ausencia de baños para el público en la planta baja y la falta de espacio para atender a quienes asisten a las audiencias, que deben esperar en bancos instalados en el espacio en el que cabe un ropero.

Se trata del inmueble ubicado en la calle Mendoza al 475 de esta ciudad, que está arrendado desde el primero de septiembre de 2008 por un valor de 32 mil pesos por mes, pero que recién se ocupó efectivamente en marzo de este año.

Así figura en el Decreto 1081/08 y en el 348/10, que extiende el contrato hasta junio de 2011. El arrendamiento, según consta en ambas resoluciones, fue solicitado e instrumentado por el ex subsecretario de Trabajo, Ricardo Fernández.

Edificio vacío

La más nueva de las disposiciones, de marzo de este año, aclara que el ex funcionario manifestó que “el inmueble cumple con los requisitos técnicos necesarios y surge la conveniencia de prorrogar la contratación”. Lo curioso es que, hasta ese mes, los empleados aseguran que allí no funcionaba ninguna repartición de la cartera. De hecho, trabajadores del área sistemas –que prefirieron no revelar su nombre- sostienen que se instaló la red de computadoras entre septiembre y diciembre de 2009 y que el edificio “estaba vacío”.

La propiedad, según consta en el contrato de alquiler, pertenece a Vicente Roberto Garrido Dobrotinich, un abogado que sería cercano al sobichismo. Además se contrató de forma directa por vía de excepción.

La delegada de ATE en esta cartera, Hilda Cofré, aseguró que los mudaron a ese edificio “entre gallos y medias noches”, los días jueves 25 y viernes 26 de marzo. Para esa fecha, el gobernador Jorge Sapag había comunicado que la subsecretaría pasaría a ser secretaría, por lo que se presume que Fernández sabía que debía dejar el cargo. Para Cofré, la apurada mudanza fue un intento de justificar el alquiler del edificio.

En el cuerpo del decreto, en tanto, se pone como argumento para el alquiler el mal estado del edificio de Bahía Blanca y Félix San Martín.

Estado

Las disposiciones que autorizan la contratación por 32 mil pesos mensuales aseguran que hubo una “ardua búsqueda” para dar con el inmueble, y que existe un informe técnico de la Dirección General de Infraestructura y Servicios respecto de la factibilidad de uso.

Sin embargo, el edificio se inauguró sin matafuegos ni señalizaciones de emergencia, algo que recién se remedió luego de una inspección de la municipalidad de Neuquén.

A simple vista, las instalaciones están lejos de ser las adecuadas para un edificio público. En la planta baja, por caso, la recepción apenas tiene dos bancos para el público y no tiene calefacción. Además, no hay instalaciones sanitarias, por lo que tanto los visitantes como los empleados de ese piso deben acudir a dos baños químicos que están en el patio.

Quizás lo más grave de todo es que no existe salida de emergencia, y en el lugar donde naturalmente podría estar funciona una de las recepciones y el área de mantenimiento.

En una presentación que los trabajadores de la subsecretaría realizaron al secretario de Gobierno de la municipalidad de Neuquén, Raúl Dobrusín, el día 14 de abril, se denuncia además de lo mencionado que el edificio: “No tiene escalera de incendios, accesos y baños para discapacitados; la instalación eléctrica funciona de manera irregular y la luz de emergencia no funciona de manera normal y hay que encenderla de forma manual”, entre otros puntos.

Edificio familiar

El edificio está construido para tener cuatro departamentos de una habitación por piso, por lo que las divisiones internas debieron hacerse con durlock. Incluso las mesadas de las cocinas de cada vivienda están tapadas de este modo. Hay oficinas, por caso, que tienen calefones sin uso colgados de la pared.

El hecho de que esté preparado para ser un edificio de departamentos también implica que no hay espacio para las salas de esperas. En los pisos donde se hacen las audiencias de trabajo, el público debe esperar en el pasillo. Hay sólo dos pequeños bancos, uno de los cuales está en el espacio originalmente destinado a un armario.

Además, hay un único ascensor, que sólo lleva cuatro personas, que no está preparado para el público masivo.

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