Es que desde Nación buscan incentivar la graduación de este tipo de profesionales ante la enorme demanda de sus servicios. Así lo confirmó su secretario de Políticas Universitarias, Martín Gill, al señalar que el país necesita nuevos recursos humanos calificados. En tanto, el ministro de Educación, Alberto Sileoni, dio a conocer los requisitos. En La Rioja se dictan en la UNLaR y la UTN.
La iniciativa busca potenciar el aumento (del 86 por ciento) de la cantidad de estudiantes avanzados (con más del 75 por ciento de la carrera aprobada), que se registró entre 2003 y 2011; y atender además el hecho de que alrededor del 80 por ciento de los alumnos que cursan los últimos años de la carrera trabajan.
El Plan Estímulo prevé que el régimen de trabajo permita la graduación del estudiante en un plazo no superior de un año, y en la medida que cumpla con el Plan, se le abonará desde la Secretaría de Políticas Universitarias un estímulo económico, que al momento de la graduación completará una total de 25.000 pesos.
Según se informó, la implementación del Plan Estímulo a la Graduación representará una inversión de 50.000.000 millones de pesos anuales y alcanzará 2.000 alumnos avanzados de las carreras de Ingeniería.
A un año del lanzamiento del Plan Estratégico para la Formación de Ingenieros 2012-2016, Sileoni presentó también el estado de avance de las acciones desarrolladas este año.
Durante el acto -que se realizó en el Palacio Sarmiento-, Sileoni estuvo acompañado por el secretario de Educación de la Nación, Jaime Perczyk; y el secretario de Políticas Universitarias, Martín Gill.
También estuvieron presentes la ministra de Industria, Débora Giorgi; y los ministros de Agricultura, Carlos Casamiquela; y de Ciencia, Lino Barañao.
En la presentación, Sileoni invitó a recordar de dónde venimos. “No es un mito relacionar al ingeniero con el taxista, fue una asociación real en la Argentina. Felizmente, hoy los ingenieros no manejan más taxis”.
“Eso no implica afirmar que llegamos a la meta, sino que estamos en el camino correcto, que los ingenieros tienen otras expectativas, desempleo cero”, aseguró.
Además, remarcó que “cada época educa con un afán. Las dictaduras educaron para el disciplinamiento, en los 90 predominaron las carreras ligadas a la mercadotecnia”.
“A partir del 2003 educamos para potenciar el desarrollo de un país productivo”, indicó.
Además, el titular de la cartera educativa expresó: “Para asegurar un desarrollo sostenible del modelo productivo y del sistema científico, tecnológico y de innovación se necesita que se reciban al menos 10.000 ingenieros por año”.
“Hoy se reciben 7.900 y no alcanza a cubrir la demanda, por eso seguimos trabajando para alcanzar un promedio de un ingeniero graduado cada 4.000 habitantes por año, en 2016”, agregó.
Por su parte, el secretario de Políticas Universitarias, Martín Gill, se refirió a la nueva iniciativa y explicó que “esta convocatoria no es una beca, es un estímulo de 25 mil pesos para estudiantes de Ingeniería tanto de universidades públicas como privadas-, a los que les están restando la tesis o algunas asignaturas y que, en su mayoría, no se encuentran activos en la universidad porque han sido absorbidos por una demanda creciente del sector industrial, productivo, o del área de servicios”.
“Para resolver esa tensión que se genera entre la academia y el mercado laboral, el Estado les otorgará a esos estudiantes avanzados este estímulo, en función del interés estratégico en que adquieran su graduación en Ingeniería. Pero este estímulo exige también que en el momento de la convocatoria, tanto el sector empresarial en el que el alumno desempeña su actividad, la universidad a la que pertenece y el propio estudiante, aúnen criterios para que ese alumno llegue efectivamente a la meta”, añadió.





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