“Pagan poco por la mano de obra”

La comunidad aborigen La Esperanza, a 10 kilómetros de Padre Lozano, sobre la ruta 53, en Embarcación, es una de las beneficiadas por los fondos nacionales de la ley de bosques, regulados por el Ministerio de Ambiente de la Provincia, a cargo de Francisco López Sastre.
Los 143.960 pesos serán administrados en nombre de la misión wichi por Asociana (Acompañamiento Social de la Iglesia Anglicana del Norte Argentino). “Estamos conformes. Nosotros no somos capacitados como técnicos, entonces autorizamos a Asociana para que presente el proyecto”, contó a El Tribuno el encargado de la iglesia aborigen, Mario Molina.

La pequeña población, de 18 familias, no supera las 100 personas. “Nuestras preocupaciones no pasan por el proyecto. Nosotros estamos olvidados”, aseguró Mario Molina, medio hermano de Miguel Montes, dirigente del COW (Consejo de Organizaciones Wichi), quien firmó el proyecto como representante del Lote 75, en Embarcación, aunque no pertenecía a esa comunidad. “Yo sé que no soy representante del Lote 75, pero como había poco tiempo, pensé que era mejor de que la comunidad tuviera algo en vez de nada. Después me autorizaron, una vez que se aprobó el proyecto”, justificó el dirigente en su momento. “El cerramiento es muy importante porque el animal de los criollos nos degrada el monte”, dijo. Junto a su casa, dos jóvenes trabajan en un improvisado aserradero, dándoles forma a las varillas que conformarán el alambrado perimetral que harán con los fondos del proyecto. “No es mucho para la mano de obra, pero eso lo vamos a negociar, porque acá no hay trabajo”, contó. Según Mario Molina, “primeramente Asociana dijo que eran 80 mil para los técnicos y 60 mil para herramientas y mano de obra de la comunidad, pero nosotros reclamamos y pedimos que traigan bien los costos de los técnicos del estudio ambiental. Nosotros decimos que lo que se quedan ellos es mucho y no queda para la mano de obra. Seguiremos negociando”.

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