Padres de niños que asisten a la escuela primaria 309 "Pedro Ortiz de Zárate" de la localidad de El Fuerte, tomaron ayer el predio escolar exigiendo a las autoridades la inmediata conclusión de las obras que se encuentran paralizadas desde hace más de un año.
En el acta que se labró en horas de la mañana ante la presencia de la comunidad educativa y la gente del Gobierno, los padres se negaron rotundamente a que sus hijos sean sacados de la escuela para ser llevados a un tinglado donde las autoridades ordenaron el dictado de clases. También dejaron explícitamente acordado que no levantarán las medidas de fuerza, hasta tanto el Gobierno de una solución concreta. El funcionario presente se comprometió a llevar una respuesta a los padres entre el jueves y el viernes próximo, y hasta tanto los niños de El Fuerte permanecerán sin poder iniciar las clases.
En un recorrido efectuado por El Tribuno de Jujuy, pudo observarse una imagen desoladora, una verdadera escuela rancho a la que asisten un centenar de niños desde el derrumbe provocado por los continuos sismos, con sanitarios en pésimas condiciones, con una cocina y un comedor escolar construido con viejas chapas de la casi centenaria escuela, en la que los niños y docentes debieron soportar temperaturas bajo cero que se registran en la zona.
Los padres dieron cuenta que tras los movimientos de tierra que se produjeron en octubre del 2011, que provocó el derrumbe de la escuela, el Gobierno provincial asumió el compromiso de la construcción de nuevas aulas, las que debían inaugurarse en junio de 2012. "Cuando se derrumbó la escuela, vinieron y construyeron precarias divisiones en el salón comedor para que nuestros hijos tuvieran clases. Como no había lugar, asistieron en dos turnos, tres grados a la mañana y cuatro a la tarde, con la promesa de que nos entregarían las nuevas aulas, pero todo quedó abandonado y aquí no viene ninguna autoridad para explicar qué es lo que pasó", enfatizaron.
"Ya no sabemos a quién pedir para que se termine esta obra, vivimos prácticamente incomunicados, sin un medio de transporte, sin teléfono público, sin señal de celulares; tenemos que caminar horas para llegar a abordar un colectivo y poder entregar una nota al Gobierno", dijeron los padres, tras dar cuenta que los políticos sólo llegan hasta El Fuerte en época de campaña para pedir votos.
"Todo esto nos duele, no es justo que nuestros hijos no puedan recibir educación como aquellos que viven en una ciudad, la escuela está llena de escombros, de víboras, las aulas quedaron sin terminar, los baños no funcionan. La solución que ahora nos quieren dar es mandar a nuestros hijos a tomar clases en un tinglado, donde viven los trabajadores de Vialidad, donde no tienen baños, un lugar donde están las maquinarias, está todo roto y con las temperaturas bajas que se registran, es imposible; no vamos a permitir que manden a nuestros hijos a un tinglado. Eso no es justo, nuestros hijos deben recibir clases en la escuela", se quejaron.
En otro tramo, apuntaron que luego de los sismos y el derrumbe de la escuela, el Gobierno acordó la construcción de aulas, cuya fecha de ejecución era de 180 días, con fecha de inicio el 1 de diciembre de 2011 y de entrega el 1 de junio de 2012, hecho que hasta ahora no se cumplió.
"No sabemos cuál es el motivo de la paralización de la obra, algunos trabajadores dicen que no pagaron, que desde la Nación llega la plata, pero no se sabe qué es lo que pasa aquí en la Provincia”, finalizaron.
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