Los padres de Sofía, Noemí Ampudia y Marcelo Viale, manifestaron esta mañana su enojo con los investigadores policiales y los operadores de la justicia que actuaron en el caso. “Son unos inútiles, no sirven para nada”, dijeron.
-¿Cómo estás viviendo todo esto, Noemí? -le preguntó el periodista Eduardo Villada a la madre de la víctima.
-Terrible, no hay palabras, solamente la estoy pasando como todos ustdes saben. Te podés imaginar. ¿Ahora qué van a decir, a ver? ¿Que van a decir?. Acusaron a mi madre, inventaron que yo tenía un amante, también dijeron que mi marido tenía algo que ver. Todos se enfocarn en la familia y que Sofia se había ido. Y Sofía no se habia ido, como nosotros decíamos. Sofía volvía para casa y un hijo de puta la manoteó a una cuadra de mi casa.
La mujer manifestó su enojo con los investigadores: “Sabía la policía que había un violador. Nunca lo investigamos. Nunca se metieron casa por casa ni siquiera a tres cuadras. Tendrían que haber investigado casa por casa, tres cuadras a la periferia. Se tendrían que haber metido ellos y no la gente".
Ampudia precisó que la casa donde apareció el cuerpo de Sofía “está exactamente a una cuadra”.
“Lo conocía de vista nomás. El hombre ese, una vez, yo estaba caminando para el lado de la 40 después de que Sofía se había perdido. Estaba en la vereda y me preguntó si yo sabia algo de Sofia, qué es lo que sabía, cómo iba el caso. ¡Hijo de puta, él la había agarrado”, dijo.
La madre supuso que el crimen de su hija “ha sido el mismo día” que desapareció. “La nena que se despidió de ella la dejó en la 25 y la 38. Sofía venía caminando para mi casa por la 29. Y el tipo vive en la 29, a una cuadra de mi casa”, contó.
“Nadie vio nada. O vieron y se callaron la boca. La mujer, es cómplice, y el hijastro”, dijo.
“Mirá que fácil era revisar, si entraban, encontraban el carrito debajo de la cama”, lamentó la mujer.
-¿Cómo lo definís, como un enfermo mental? -le preguntó el periodista.
-No. Él sabía bien lo que hacía. Un hijo de puta...
Noemí Ampudia insistió en cuestionar a los investigadores. “¿Por qué no empezaron casa por casa?. Nos cansamos de decirles, qué les costaba. La gente que no dejaba, una orden y listo. Sino dejas entrar a la policía es porque algo tenes que esconder. No era dar vuelta la casa, mirando, encontraban. El carrito estaba debajo de la cama".
Hasta este mediodía, no habían recibido visitas de autoridades. “El intendente no vino nunca y que no venga porque lo voy a sacar cagando. ¿Para qué los necesito ahora? Si cuando necesitamos el apoyo de ellos no estuvieron. La policía investigó como el culo, como el reverendo culo. Sovía venía para casa. ¿Qué va a decir ahora la gente?”, insistió.
“La policía, la fiscalía, todos estuvieron con el puterío de vieja, con el chisme barato. Esa es la policía que tenemos acá. La investigación se basa en chismes y no en pistas verdaderas. Son una porquería”, sentenció.
En un momento de la charla radial, Noemí le pasó el teléfono al padre de Sofía, Marcelo Viale.
Contó que habló con el comisario Favio Caimari, el jefe de la Unidad Regional II, y le recriminó que no haya revisado casa por casa.
“Me dijo que no podían entrar a todas las casas. Pero tienen la capacidad ante la mínima sospecha. Podrían haberlo hecho. Había tenido uan causa. ¿No era suficiente para la policía y la justicia para sospechar de él?”, preguntó.
“Las hipótesis que sacaron se las van a tener que meter en el traste. Son unos inútiles que no sirven para nada. Las barbarides que inventaron, se metieron en mi casa a inventar cosas, a inventar un amante a mi mujer, que Sofía se habia ido. Y ahora encotrarnos con esta realidad, terrible”, dijo.
Viale le apuntó al jefe de fiscales de Pico, Carlos Salinas. “Dijo que éramos una familia trastornada. Es una caradura, estaba él ahi anoche y todavía tuvo la cara de tirarme la mano para saludar. No tiene verguenza. ‘A vos no te saludo, le dije’”, confíó.
El padre no habia tenido contacto con el principal sospechoso en el barrio. “A este animal lo había visto a la pasada. Nunca hablé con él”.
-¿Cómo se sigue después de esto? -le preguntaron en la radio.
-Tenemos que seguir por nuestras hijas.
-¿Jorge los llamó?
-No, ni me interesa que me llame tampoco. No me interesa que llame nadie. Lo único que queremos es que se haga justicia. Y los que no tienen que estar, que no estén. El ministro de Justicia no sirve para nada. ¿No sé para qué está ahi? No tenemos ni justicia ni seguridad. ¿Pregúntenle a (César) Rodriguez si estaba dentro de las líneas investigativas? Se llenó la boca hablando de las líneas investigativas.
-Cuando fue a Pico, salió en una foto de El Diario riéndose. ¿De qué se reía Rodriguez? -acotó el locutor.
-Se reía de lo inoperantes que son. Hasta él mismo reconoció que aca en el juzgado son una bolsa de gatos. Lo dijo delante de varios testigos. Lo que tiene que hacer, es tener un poco de dignidad y renunciar. Y todos los que estaban aca también. No tienen verguenza.
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