Padre Pepe: “Las villas son excluidas de la sociedad, hay que romper los muros”

Padre Pepe: “Las villas son excluidas de la sociedad, hay que romper los muros”
El “cura villero” disertó en Casa de Gobierno y contó la experiencia de trabajar con jóvenes adictos. Opinó contra la legalización de la droga. El cura dijo sorprendido que este flagelo se presenta en la actualidad en pueblos pequeños del país donde antes no existía. Contó cuando fue amenazado.

El sacerdote José María Di Paola, más conocido como padre Pepe, disertó ayer en Corrientes sobre la experiencia pastoral en villas de la ciudad de Buenos Aires. Invitado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, dio una charla en el Salón Amarillo de Casa de Gobierno, donde habló sobre el desafío de enfrentar a las drogas, la recuperación de adictos, sus encuentros con el papa Francisco, legalización de sustancias tóxicas, entre otros temas relevantes para toda la sociedad.

En el encuentro que inició cerca de las 11, el sacerdote comenzó relatando los cambios en los últimos años en relación al consumo de sustancias ilegales. En este sentido, comentó que le sorprendió que “en localidades del interior, por primera vez en pueblos pequeños había chicos adictos”. Al respecto agregó que “las drogas se habían extendido tanto que provincias de tránsito pasaron ahora a ser provincias de estadio. Esto también se ve en las escuelas donde en sus esquinas hay gente que vende”.

Frente a esta situación, el cura contó la experiencia en las villas de Buenos Aires, donde tiene el desafío diario de combatir este flagelo. “La respuesta a este tema tiene que ser global, el Estado y la sociedad civil tienen que trabajar de forma conjunta, porque muchas veces pensamos que el Estado tiene pocas respuestas y es cierto, pero también la sociedad civil debe apropiarse del tema”, indicó el sacerdote.

Acerca de los trabajos en las villas, el padre Pepe comentó el aporte que hizo la construcción de un Centro de Día, hoy conocido como Centro de Cristo, donde todo el barrio se une para ayudar a los chicos adictos. En este marco, expresó que “no hay que criminalizar al adicto, esto no significa que estás de acuerdo; las villas representan una zona de exclusión de la sociedad, comparaba con el gueto, donde no hay muros pero sí prejuicios y es difícil derribar esos muros”.

“Es importante hablar de integración, es importante romper estos muros porque aunque no haya materiales que los construyan, hay prejuicios, por eso es importante la integración. Es común que la sociedad una a la villa y el narcotráfico, esto es un absurdo, el Estado no va a la villa. Si no tenés escuelas, hospitales, pones parroquia como hizo Mujica, además de ir a vivir en la villa, de esta forma sabes que siente la gente, hacia donde quiere caminar. El narcotráfico tiene mil rostros diferentes, se esconde en lugares donde pueda trabajar con tranquilidad”, expresó Di Paola.

En cuanto al paco, que es la droga más barata y por este motivo es una de las cuales más se consume en las villas de Buenos Aires y en barrios de otras provincias del país, señaló que “es una máquina destructiva”. Ante este flagelo contó que construyeron un Hogar de Cristo donde ayudan a los adictos. “Responde al problema del paco que es la droga diseñada para los pobres por su precio barato”, destacó.

“Con los criterios con que se habla de legalización de droga parece que el país está en condición de igualdad con los países donde está legalizada, no es el momento para hablar de esto, es el momento para hablar de inclusión. Hay que compararse con países que tienen los mismos recursos, importan las respuestas barriales”, expresó el padre Pepe. Respecto a las acciones para combatir este flagelo, hizo hincapié en que fue fundamental la construcción del centro de contención donde “se rompió la burocracia y se recibe a todos los chicos que necesitan ayuda”. Sobre el trabajo en este centro indicó: “Vos tenés un problema de droga y venís acá. Rompimos con la burocracia, nos agrupamos, armamos una granja con la gente de la villa, convertimos este tema en un tema de todo el barrio”. Comentó que “el paso principal para que un joven salga de la adicción es encontrar el sentido de la vida”. “El problema más grave cuando salen de rehabilitación es encontrar un lugar donde vivir que no sea el mismo barrio, para que no caiga de nuevo en la adicción”, señaló.

En esta disertación también se mostró un video del entonces cardenal Jorge Bergoglio y un chico que fue adicto al paco, contó su experiencia y cómo salió de la adicción

Comentá la nota