Espartaco Marín, el hijo del ex gobernador dice que sería "una falta de respeto" que apareciera como candidato en una lista por portación de apellido. Defiende a su padre del pasado menemista.
“Mi padre es el único que garantiza un acompañamiento del gobierno nacional”, dice Espartaco Marín. El joven hace política con el apellido de su padre, el ex gobernador y senador pampeano. Como funcionario kirchnerista del Anses en la provincia, arrima agua para el molino de Convergencia en la puja de varios sectores internos pampeanos por ganar la bendición de Cristina Férnandez de Kichner.
El joven Marín es coordinador institucional del Anses en La Pampa. El lunes encabezó un operativo de los organismos nacionales en el Plan 3000. Este martes, se repitió la actividad en el barrio El Chaparral de Toay. Y este miércoles será el turno del Plan 5.000. Se planea extender la actividad a pueblos del interior de la provincia.
Marín hijo cuenta que es la primera vez que “baja” este programa en la provincia y que es “novedoso” que se sumen otras reparticiones, Migraciones, Desarollo Social de la Nación, la delegación del Ministerio de Trabajo y Vialidad Nacional.
“La idea es mantenerlo en el tiempo”, confía. Y admite que “es inevitable que haya una lectura política” de los operativos en los barrios. “Independientemente de eso, salimos a resolver los problemas de la gente. Después, que algun medio o algún vecino haga alguna interpretación, está en todo su derecho”, dice.
“En definitiva, los organismos nacionales tienen una identidad con el gobierno nacional, sobre todo con la medida de la Asignación Universal por Hijo, la medida más revolucinaria de los últimos 50 años, dónde se propone una inclusión social a los sectores más humildes. El trabajo institucional también es dejar en claro que esa es la política del gobierno nacional”, sostiene.
-¿El apellido le agrega un condimento especial a esa lectura política? -le consulta El Diario.
-Puede ser. Pero es inevitable que se haga. Lo institucional trato de diferenciarlo bien del punto de vista militante, que también lo soy, en el espacio nuestro, que es Convergencia. Entiendo que una de las representaciones del gobierno nacional es nuestro sector, también a eso me debo.
-¿Reivindica las políticas del kirchnerismo?
-Por supuesto. Lo reivindico como empleado de un organismo nacional y como militante.
-¿Cómo ve la situación política interna del PJ en realación al alineamiento o no al gobierno nacional?
-Me parece que tenemos que llegar en algun momento a unificar una postura política de acompañamiento. No puede haber 30 agrupaciones yendo por su lado si se quiere ganar, en términos electorales, esta pulseada. Necesitamos hacer un trabajo en conjunto entre las distintas expresiones. Es una tarea que tendremos que hacer los militantes y proponer los dirigentes.
-¿Están cerca o lejos de eso?
-Los tiempos nos apremian, más allá de no tener una certeza, no se sabe si será interna abierta en junio como fue en el 2007 o si se va a adoptar el régimen del gobierno nacional. El gobernador no ha decidido. Los tiempos nos urgen.
-¿Comparte las críticas a Verna y Jorge que ha formulado su padre?
-Si, obviamente. Un 100%. El acompañamiento al gobierno nacional de los legisladores es una cuenta pendiente. Por otro lado, hay una indefinición del gobierno provincial. No se sabe si es a propósito o no. Por un lado dice que acompaña, por otro no hay tanto acercamiento. Igual las críticas son constructivas, vamos a apoyar a un gobierno que es justicialista. Estamos en todo derecho a solicitar más acompañamiento al gobierno nacional.
-¿Convergencia es la línea que mejor encarna el alineamiento con el kirchnerismo?
-No sé si es la mejor. Pero dede el principio acompañó. De toda formas, damos la bienvenida a muchos sectores que se han sumado, por convicción o por conveniencia. Todos los que acompañan tenemos que trabajar en conjunto.
-¿Desde cuando milita activamente?
-Por tradición familiar, desde siempre tuve una participación. Pero una cosa es dar una mano y otra militar activamente. Me recibí de abogado en el 2004, comencé a trabajar en el Senado, me fui incorporando de a poco y desde 2007 con una militancia más desde adentro y con mayor compromiso.
-¿Como conjuga el pasado menemista de su padre con la adhesión al kirchnerismo, que se presenta en las antípodas?
-Hay que analizarlo en su contexto, no analizar a la distancia que un gobierno es mejor o peor. En la década del 90 hubo un montón de cosas que se hicieron mal de la cuales nosotros no participamos. En La Pampa hubo diferencias, no se privatizaron empresas, se fomentó el cooperativismo, a nivel nacional se transfirieron las cajas previsionales y acá lo contrario, incluso se amplió el Banco de La Pampa con la compra del Dorrego.
Por ahí hay un oportunismo de algunos que intentan pegar a Convergencia con lo que fue el menemismo. Sabemos muy bien que ni antes fuimos menemistas ni ahora somos kirchneristas: somos peronistas.
-¿Ayuda o juega en contra en política portar el apellido Marín?
-Juega en contra en algunos preconceptos que por ahi tienen. Pero lo llevo con mucho orgullo. Son más las puertas que me abre que la que me cierra. Me da más orgullo que dolores de cabeza.
-¿Tiene propuestas o apetencias de ser candidato?
-Propuesta de compañeros hay. Están en su derecho. Pero no. Yo soy un militante más, de base. Me falta mucho por aprender. Estamos en un proyecto a largo plazo. Esto recién comienza y sería una falta de respeto a compañeros que vienen militando desde hace tanto tiempo ocupar un espacio por el hecho de tener un apellido. Mi postura hoy es acompañar desde atrás.
-Más allá de su padre ¿A quién toma como modelo en política?
-El modelo del gobierno nacional ma ha seducido. Debo reconocer, no desde el inicio. No soy un seguidor desde los primeros momentos. Pero ha recuperado el valor de la política, tiene una identidad con la sociedad y con los más humildes. Me siento oficialista con este gobierno nacional, me identifico con el peronismo, no me centro ni por la derecha ni por la izquierda.
-¿Quién debe ser el candidato a gobernador en La Pampa?
-Me gustaría que fuera un candidato unificado. Obviamente tengo mis ganas de que sea quién es, además de mi padre, el conductor de la línea en la que milito. Es la única persona que garantiza un acompañamiento del gobierno nacional. El candidato debería ser el de la unidad justicialista y también hablo de agrupaciones sociales que no están dentro del partido pero tiene un fiel acompañamiento. Deberían ser incorporados.

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