El ex apoderado de la Fundación de Madres celebró la decisión de la justicia de volver a fojas cero la causa que los investiga por enriquecimiento ilícito. “En algún momento tenía que frenarse esta locura”, afirmó. Reconoció que no volvió a habar con su hermano Sergio.
También enfatizó que Farah y Ballestero "no son amigos míos ni de los 50 ó 60 imputados" por Oyarbide, quienes resultaron favorecidos con el fallo de los camaristas de la Sala I, que en el foro porteño es considerada como afín a la Casa Rosada.
Ballestero y Farah resolvieron ayer remover a Oyarbide de la causa y anular todas las declaraciones tomadas en dos años de trabajo, con lo cual regresaron a "foja cero" un proceso que debería investigar el destino de 1.126.176.981 pesos en subsidios del Ministerio de Infraestructura a la Fundación.
El menor de los Schoklender saludó el fallo de la Cámara al manifestar a radio Vorterix que "en algún momento la Justicia tenía que frenar toda esa locura" de los procesamientos y embargos dispuestos por Oyarbide, al que tildó como un juez que "tiene problemas personales y mentales".
De todos modos, aclaró: "Yo no soy amigo de los camaristas ni los camaristas son amigos míos ni de los 50 ó 60 imputados". La sospecha de que hubo desvío de fondos públicos millonarios a particulares, según el ex apoderado de la Fundación, es "una sensación instalada en los medios y la opinión pública" por Oyarbide, quien "lo consiguió filtrando información (a la prensa) que a él le servía".
Y subrayó que "si hubo desvío de fondos y 200 personas (vinculadas) evidentemente tiene que haber funcionarios públicos (comprometidos)". El dinero público era entregado por la Subsecretaría de Obras Públicas del Ministerio, cuyo titular es el ex ibarrista Abel Fatala.
Pero igualmente descartó corrupción en los subsidios porque se habrían entregado "por avance de obra por certificación" y desafió a sus entrevistadores "a encontrar que aparezca un municipio que diga 'me falto una puerta o un ladrillo'" del plan de viviendas sociales Sueños Compartidos.
En cuanto al crecimiento patrimonial de su hermano Sergio, recomendó: "Pregúntenselo a él, no me interesa. Hace dos años que no me hablo con mi hermano" y sobre el estado en que quedó la Fundación dijo que "el tema entre mi hermano y Hebe de Bonafini quedó entre ellos... junto con Oyarbide".
Ayer la Sala I de la Cámara resolvió apartar a Oyarbide, anular todas sus resoluciones y volver la causa a "foja cero", además de enviarla al juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, que lleva el capítulo del caso referido a los funcionarios públicos y no ha citado a ninguno a declarar.



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