Otro polémico lanzamiento de Maduro: el comando antigolpe

El grupo estará destinado a combatir supuestos planes destituyentes de la oposición y la "guerra psicológica y económica"
"Me estoy preparando para tirar una ofensiva: especuladores, ladrones amarillos [en referencia a Primero Justicia, el partido del líder opositor Henrique Capriles], parásitos, burguesía bandida, trilogía del mal [el propio gobernador de Miranda, la diputada opositora María Corina Machado y el dirigente Leopoldo López], no habrá arrepentimiento."

Tras la controvertida creación del Viceministerio de la Felicidad Suprema, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, cerró ayer al contraataque la semana más mediática de la revolución bolivariana. ¿Cómo? Ordenó la reactivación del Comando Nacional Antigolpe Cívico-Militar, una pomposa creación del fallecido ex mandatario Hugo Chávez, ya olvidada.

Se trató de su última polémica, en lo que parece un reality show político a toda velocidad para desviar la atención de una sociedad con síntomas de enfado.

En esta ocasión, el presidente justificó la resurrección del comando antigolpe a la "presencia no sólo de una guerra económica, psicológica, eléctrica, energética", sino también "ante la presencia de un golpe continuado contra el Estado y contra el pueblo". Este mes, el oficialismo repitió hasta la saciedad que la Casa Blanca y la oposición urdieron la estrategia del "colapso total" contra su gobierno.

Maduro llamó a este nuevo grupo antigolpe, que, según dijo, tendrá una conformación cívico-militar, a "garantizar una victoria abrumadora en la batalla para que la burguesía no se atreva más a retar al pueblo".

La reactivación del comando, que se desplegará en cada uno de los 23 estados del país y en los sectores calificados como estratégicos, se oficializará el próximo martes, con la toma de juramentación de sus miembros.

"Un comando antigolpes para cada región estratégica de defensa integral, por zona de defensa de cada estado y el distrito capital, uno para cada uno de los sectores estratégicos", detalló el mandatario en una reunión con el Gran Polo Patriótico, que integra al Partido Socialista Unido de Venezuela y a distintos partidos y asociaciones que se definen como chavistas.

"Esta gente se arrepentirá de haber retado a los hijos de Chávez", amenazó.

Se trata de un aluvión de guerras, a las que Maduro sumó anteanoche un nuevo término bélico, la guerra invisible. "Frente a la guerra psicológica de ellos, vamos a ejercer nuestro derecho a ser felices; frente a su amargura, saquemos nuestra mejor arma, que es la felicidad", insistió el mandatario, profundizando en un discurso que oscila entre el amor y el odio, a la misma velocidad que el péndulo de un reloj.

Tan lanzado estaba el presidente, que incluso se atrevió con la poesía popular, en este caso, un pareado que no suena muy bien: "Si hay peo [en referencia a un estadillo social], con el pueblo me resteo [jugarse el todo por el todo]", dijo.

Venezuela sufre la peor crisis económica de la última década, que mezcla un índice de inflación en torno al 50%, desabastecimiento y escasez de alimentos y productos básicos, apagones eléctricos, el colapso de hospitales públicos y un nivel salvaje de violencia urbana, que cerrará 2013 con más de 20.000 muertes violentas en el país.

La ofensiva revolucionaria cuenta también con el impulso del llamado Órgano Superior de la Comunicación, que, pese a señalar que está "a la vanguardia de la defensa y paz de la patria", afina sus baterías para lanzarse contra el mensajero.

Tras analizar las acciones recientes de la "contra mediática", la ministra del área, Delcy Rodríguez, adelantó: "La guerra psicológica desplegada en medios irresponsables contra el pueblo tendrá respuesta contundente del Estado".

El recuperado comando cívico-militar tiene un precedente muy cercano. El 13 de abril del año pasado, aprovechando el décimo aniversario del golpe de Estado, Chávez activó una estructura parecida para enfrentar los planes "de desestabilización" del imperio y de la burguesía. Con el paso de las semanas, el citado plan se esfumó, como tantos otros en el chavismo.

"Para cerrar la semana no podía faltar otro mal chiste: nuestro país en una crisis económica terrible y éste creando comandos antigolpes. Acá el golpe es de Maduro y de su incapacidad", se mofó Capriles vía Twitter.

El gobernador de Miranda sufrió ayer el cerco de la policía chavista, que tomó las inmediaciones de Maracay para que no pudiera presidir un acto electoral.

"¡Fascismo puro!", se quejó el líder opositor, que mostró en una imagen cómo rodeaban su vehículo en medio de una carretera. Según cálculos de la Unidad Democrática, más de 200 policías intentaron neutralizar al convoy opositor..

Comentá la nota