Al caso de dengue autóctono de una chica de 19 años en Cabín 9, ya confirmado por el Instituto Maiztegui, ayer se sumó otro en la ciudad, esta vez importado y en el distrito centro. El afectado fue un joven que regresó con fiebre de Brasil, adonde había ido de vacaciones.
La buena noticia, aseguró la coordinadora del área de Información en Salud, Analía Chumpitaz, es que los pacientes cursaron sin complicaciones la enfermedad y que "por ahora, en esta temporada, el dengue no se está comportando como brote en la ciudad".
Aun así, esta semana se intensificarán los operativos para prevenir el contagio. Prevista para ayer pero frustrada luego por la lluvia, hoy habrá una nueva jornada antidengue en Cabín 9, el barrio de Pérez fronterizo con Rosario donde se hallaron muchas larvas del mosquito transmisor de la enfermedad, el Aedes aegypti, y se dio el primer caso autóctono del año. A las 9, explicó Chumpitaz, se hará una búsqueda de cuadros febriles y un operativo de descacharrado asistido. "Es increíble ver que, aunque la gente se concientizó mucho, aún se sigue sorprendiendo cuando detectamos reservorios de larvas que habían pasado inadvertidos", recordó.
Como ejemplos de esos recipientes favorables para la puesta de huevos del Aedes que pueden no percibirse como peligrosos, la funcionaria mencionó los frascos que se ubican bajo los acondicionadores de aire o atrás de algunas heladeras, y los platos donde se apoyan las macetas.
Pasado mañana habrá otro operativo antidengue y de mantenimiento urbano en el distrito sudoeste, con tareas de limpieza y desmalezamiento, desratización y acciones preventivas contra el virus. El punto de partida será el Centro de Salud Champagnat (Castellanos 3935).
En Cabín 9, luego del caso de dengue autóctono confirmado (de serotipo 4, distinto a todos los detectados hasta ahora en la provincia), se estudiaron otros nueve cuadros febriles. De ellos, ocho ya se descartaron como dengue y otro es "dudoso", por lo que se practican nuevas pruebas.
Días perdidos. El caso del centro es distinto porque está claro que el paciente se contagió en Brasil. El único problema, para Mangiaterra, es que, mal diagnosticado en un sanatorio, pasó días sin prevenir el contagio a través de la picadura de nuevos mosquitos.
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