Otro barrio quiere sumarse a la colocación de barreras en sus calles

Otro barrio quiere sumarse a la colocación de barreras en sus calles
Luego de diversas acciones generadas en los últimos años por varios barrios del Partido para cerrar sus límites en forma parcial o total, desde finales de 2013 se asiste a una especie de "nueva ola" en pos de estas decisiones: luego del caso de La Alborada, en los últimos días Pellegrini III está en vías de implementar sistemas de control de ingreso y egreso, algo que también se está estudiando en De Vicenzo Chico.

"Es cierto, se está hablando de colocar barreras, algunos vecinos están detrás del tema", confirmó ayer a El Diario un frentista de esa zona de Manuel Alberti, en el límite con Del Viso. Precisamente, quienes recientemente mencionaron a las barreras automáticas fueron los vecinos de Pellegrini III, en Villa Rosa, sistema que se manejaría con un botón, así como con un control remoto que adquirirían los habitantes del lugar, incluyendo cámaras que tomarían las patentes de los autos.

A mediados de 2010, De Vicenzo Chico ya fue noticia por el cerramiento de tres calles (Lomas, San Ignacio y San José), lo que provocó el malestar de sus pares del Barrio Parque El Rocío, quienes argumentaron que la medida cortaba sus pasos desde y hacia la colectora del Acceso Norte.

Creado hace casi cuatro décadas, el barrio ya tenía calles alambradas, pero sobre la colectora. El caso motivó la presentación de un expediente en el Concejo Deliberante y la orden del Juzgado de Faltas de abrir.

Multiplicados

Desde hace más de 10 años, un alambrado recorre el límite de Pellegrini III con la calle Chubut, pudiendo ingresar desde esa arteria solo por la calle San Francisco.

Sin embargo, la iniciativa no es novedad: en Los Robles del Monarca (La Lonja) ya desde los ’70 hay una barrera, época en que estaba virtualmente cerrado por varios predios que lo limitaban. En la actualidad, el barrio tiene un alambrado colocado en la parte que da hacia la ruta 8.

En Pilar, en el barrio Villa Alpina I también se colocaron alambrados y la única entrada que permanece cerrada es la de la calle Mercedes, que da a la Panamericana, algo consensuado entre los vecinos. El resto de los portones, en cambio, están abiertos.

Entre los barrios que tuvieron éxito en la intención de cerrarse está El Silencio, ubicado sobre la ruta 25, en Villa Rosa: tras la iniciativa de sus moradores lograron alambrar todo su perímetro, colocar una garita de seguridad privada y mantener esta situación por medio del pago de una expensa.

La lista continúa y podría incluirse a barrios como el mencionado La Alborada (con vallas para limitar el paso de los automóviles por algunas calles específicas), Solares del Norte –Lagomarsino- y Mirasoles –kilómetro 50-, cada uno con sus particularidades, consensos y discusiones. Todo parece indicar que en De Vicenzo Chico esperan sumarse a este listado.

 

51%

de los encuestados de www.pilaradiario.com se mostró a favor de cerrar calles de barrios abiertos. Un 42% votó por el no, y el 7% no tiene opinión formada, sobre un total de 674 votos.

 

Opiniones repartidas

En las últimas horas, El Diario consultó a sus lectores su opinión sobre el cierre de calles y/o colocación de barreras en barrios abiertos, cosechando visiones que apoyan o rechazan estas medidas casi en partes iguales.

"No es lo ideal, pero la necesidad de sentirse seguro lleva a las personas a buscar una solución por sus propios medios", analizó Eloy Cuello. Por su parte, Neris Rodríguez indicó que "ante el abandono del Estado (nacional, provincial, municipal), cualquier acción de autodefensa es válida. Se puede o no estar de acuerdo".

En cambio, Oscar Susella afirmó que "muchos de los que pretenden cerrar las calles utilizan como excusa la inseguridad, que es real, porque detrás de todo esto está solapado un brillante negocio inmobiliario".

Nany Martínez comentó que las calles "son libres para que pasemos, y encima los chorros se estudian las calles y después afanan igual. Me pasó el otro día en La Alborada, una calesita (sic) para poder llegar a un cumpleaños".

También, sobre este caso se refirió Valeria Guerrero: "Yo vivo en Las Lilas y estoy a unas cuantas cuadras de La Alborada, donde hay calles cerradas. En caso de que nos persiga algún delincuente, quedamos presos nosotros mismos. No me parece que sea la solución".

 

Es muy difícil consensuar

por Juan Carlos Losada*

En cuanto a poner barreras u otros obstáculos, si un solo vecino está en desacuerdo, la Justicia debe requerir a Obras Públicas que despeje. Recuerdo que en Villa Alpina II se había comprado un cerco y un vecino dijo "no" durante muchos años.

Es muy difícil consensuar, como pasó con aquella negativa de vecinos de El Rocío para cerrar calles. Mientras tanto, nosotros seguimos haciendo nuestro trabajo: en el caso de La Alborada, se han agregado servicios, se pondrán cámaras y se hará una recorrida en motocicletas. Este sábado se cerró la llegada de un nuevo patrullero a Fátima, luego se tratará la zona de la IX, antes de que ocurran los conflictos.

Mientras se mantengan un sano equilibrio y sentido común... Yo no soy quién para juzgar si está bien o mal.

*Secretario de Seguridad de Pilar.

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