Tal viene ocurriendo desde 2008, cuando el precio de la liebre se quedó planchado, se ha puesto en marcha otra temporada de caza comercial que como negocio no seduce a nadie.
"A ese precio no sirve, comercialmente no es viable. Sólo saldrán un par de cazadores que les encanta la caza, nada más", explica Roberto Lindor Amaya sobre las perspectivas de la nueva temporada que se extenderá hasta el 15 de julio. Y para la que hay 18 cazadores habilitados en el partido de Tres Arroyos, según confirmó Juan José Etcheto, secretario de Producción municipal.
"Por ahora, con este precio irrisorio, los que salen a cazar lo hacen para divertirse. Porque una camioneta que agarre 60 liebres, con el precio a 11 o 12 pesos, apenas cubre los costos", comentó Sergio Vitali, propietario de la única barraca de Tres Arroyos que tramitó su habilitación.
"Los primeros dos días salieron algunos cazadores y cuando comprobaron que no les daban los números, que salían hechos, ya no cazaron más. Ahora salen únicamente el fin de semana, pero por diversión", indicó el barraquero.
Vitali explicó que a diferencia de años anteriores en que había cinco frigoríficos interesados en comprar las libres, para este 2013 apenas son dos las industrias que las compran (Efasa -Azul- e Infriba -Batán-) y esta concentración compradora podría haber influido en el bajo precio ofrecido.
Pese al valor, teniendo en cuenta que es una actividad que algunos la hacen por gusto y no por la retribución, hasta ahora los frigoríficos han recibido piezas. "Mientras ellos tengan liebres, no van a tocar el precio. Lo que pasa es que como ocurre siempre no hay unión, porque si nadie comprara liebres en todo el sur de la provincia y los frigoríficos no consiguieran abastecerse, rápidamente subirían el valor. Pero es difícil lograr que todas las barracas de esta zona se pongan de acuerdo", se lamentó un barraquero de la zona. "También están los pateros, que son los que salen con una mochilita y unos galgos y por ahí agarran 10/11 liebres, y nosotros las tenemos que recibir y mandar. Entonces, mientras al frigorífico le entren liebres, no se moverá el valor", aportó Vitali.
En 2012, la temporada arrancó con liebre a 10 pesos y finalizó con un precio de 16 pesos. Y para este año se esperaba comenzar al menos con 14 o 15 pesos, para luego sí intentar acercase a los 18 y lograr un precio seductor. "Tené en cuenta que estamos más bajos que el año pasado con un 30% de inflación", analizó Vitali.
Lindor hizo las cuentas para dejar en claro que los números no pueden motivar a nadie. "Pongámosle que cazás 100 liebres, que es bastante complicado, a 11 cada una sacás 1100 pesos. Pero vamos a los gastos: tenés 400 pesos de gasoil, 200 pesos de balas -por las cajas que gastás demás por sobre las que te da el frigorífico-, 110 pesos para cada uno de los dos alumbradores, y 100 pesos de comida. Así, de los 1100, tenés 900 pesos de gastos y te quedan 200 pesos por haber agarrado 100 liebres. Y eso sin que la camioneta te pierda una gota de aceite, porque llegás a romper algo y no te alcanza la temporada para pagar el arreglo".
El cazador recordó que en el 2002 la actividad sí era rentable y le quedaban entre 300 y 400 pesos libres por noche, "cuando además era todo era más barato". "Hoy para salir a cazar, tenemos que hablar de poder meterte en el bolsillo entre 600 y 700 pesos", agregó. Para llegar a ese número, la liebre tendría que valer unos 18 pesos. Un escenario que hoy parece utópico.
"Ahora hay que esperar que cerca del fin de semana que viene llegue la inspección de la Unión Europea y ver si a partir de eso se mueve un poco el precio. Porque sabemos que hay pedidas 1.200.000 liebres para exportar, entonces los frigoríficos las necesitan, y si continúa este valor no van a llegar a esa cantidad", indicó Vitali. Habrá que esperar a ver qué ocurre la próxima semana. Lo que está claro es que si no sube el precio, no habrá cazadores.
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